Han pasado varios meses desde que, el 11 de agosto de 2025, un niño de dos años cayera desde el Gusano Manzana del Parque Rodó y se golpeara la cabeza. El menor iba en la falda de su padre, un hombre jubilado de 67 años, cuando salió despedido y su cráneo impactó contra el suelo.
En las sillas de la atracción del parque iba el padre con el menor junto a uno de sus hermanos, de cinco años. El otro, de ocho, iba en otro asiento, atrás. La caída le causó una herida profunda en la cabeza, por lo que debió ser operado, y permaneció varias semanas en el CTI con un cuadro de gravedad que fue mejorando conforme al paso de las semanas.
Sin embargo, un mes después de este hecho, el niño apareció muerto en su cama. La madre lo fue a despertar cuando notó que hacía varias horas no sentía movimiento, según dijo en sede fiscal, y se encontró con que su hijo ya no respiraba.
Desde entonces, la fiscal María Falcomer comenzó a indagar si la causa de la muerte había estado vinculada a la caída o si cuestiones externas a este hecho provocaron el deceso del menor de edad.
Tal y como informó Montevideo Portal el pasado 6 de octubre, una junta médica estableció que la causa del fallecimiento fue una infección respiratoria aguda que el niño arrastraba desde hacía varios meses.
Falcomer tomó la decisión de no cerrar el caso solo con este elemento, sino de seguir indagando para tener más detalles y, eventualmente, establecer responsabilidades.
En las últimas semanas, la Fiscalía recibió un documento —firmado también por médicos— que da cuenta de una serie de “descuidos” en la atención que recibió el menor con respecto a la infección.
Cabe resaltar que el fallecido tenía antecedentes de problemas respiratorios que —en líneas generales— no fueron atendidos a tiempo ni se tomaron acciones correspondientes por parte de la madre, con quien el menor de edad vivía.
Fuentes de la investigación aseguraron a Montevideo Portal que la madre “tiene responsabilidades” en la muerte del niño. Si bien este tenía un padre, la realidad es que la mayor parte del tiempo durante los días de semana los pasaba con la mujer.
Ante esto, ya se fijó una citación para después del feriado de Carnaval, en la que la mujer deberá comparecer ante la Fiscalía.
El procedimiento en la investigación, aclararon los informantes, no se nutre solo de los informes médicos hechos durante los últimos meses, sino también de elementos que llegaron al Ministerio Público a través de otras fuentes.
La demanda contra el permisario
La mujer había hecho, cuando se dio la caída de su hijo, una demanda en contra de la empresa permisaria del juego. Se reclamaba, según el documento, que los trabajadores hubieran dejado subir al menor en la falda del padre cuando existe una normativa que lo impide.
Además, la mujer radicó una denuncia contra el padre de su hijo, de quien está separada, sobre el que antes había realizado una denuncia anterior por violencia de género. Los problemas, de acuerdo con el reclamo formal, comenzaron cuando ella le comunicó al hombre que comenzaría a trabajar.
A su vez, la madre aseguró que no quería que el hombre dejara de ver a sus hijos y lo calificó como “buen padre”, pero sí pretendía echar luz sobre lo que entiende como irregularidades en el proceso.