La Justicia condenó, mediante un proceso abreviado, a la encargada de un residencial ubicado en Fray Marcos, departamento de Florida, tras comprobarse situaciones de maltrato hacia personas alojadas en el lugar.

Según informó Telenoche (Canal 4), la resolución judicial la declaró penalmente responsable como autora de reiterados delitos de violencia privada en concurso con lesiones graves, omisión de asistencia, desacato, abuso de la inferioridad psicológica de personas incapaces y abandono.

Los episodios investigados tuvieron lugar entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, a partir de varias denuncias y actuaciones de la Policía.

En el fallo, se consideró especialmente el abuso de confianza al señalar que la mujer tenía a su cargo el cuidado directo de personas en situación de vulnerabilidad, así como el incumplimiento de una orden judicial previa que le impedía comunicarse con una de las víctimas.

Como factores atenuantes, se valoraron la ausencia de antecedentes penales y el reconocimiento de los hechos. En ese marco, se le impuso una pena de 24 meses de prisión: deberá cumplir 11 meses de forma efectiva, mientras que los 13 restantes serán bajo el régimen de libertad vigilada.

Durante ese período, tendrá que cumplir arresto domiciliario total con monitoreo electrónico en una primera etapa, luego arresto nocturno, además de fijar domicilio, someterse a controles policiales semanales y realizar tareas comunitarias de hasta 12 horas semanales.

La investigación se inició a partir del testimonio de una mujer de 69 años en situación de calle que, según se estableció, había estado alojada en el residencial y logró huir para denunciar lo ocurrido ante la Policía.

De acuerdo con lo indagado, la denunciante habría sido retenida contra su voluntad, forzada a realizar tareas domésticas y sometida a agresiones reiteradas, incluso luego de sufrir una lesión en un brazo sin recibir la atención médica correspondiente.

Durante el allanamiento posterior, la Policía constató la presencia de al menos 29 personas en el establecimiento. Varios residentes declararon ante las autoridades y denunciaron situaciones de maltrato, carencias de vestimenta y condiciones sanitarias inadecuadas.