La localidad sorianense de palmitas, donde residen unas 2.000 personas, vivió este miércoles una madrugada inusualmente agitada.

Según informa el medio sorianense Agesor, un joven identificado como Alejandro Bogao, se presentó corriendo en una casa y pidió a gritos que lo dejaran entrar porque lo querían matar. En la finca se negaron a franquearle el paso, situación ante la que Bogao entró a la fuerza en un local comercial de la misma cuadra. Para hacerlo rompió un ventanal, acto en el que sufrió algunos cortes.

De acuerdo con el citado medio, un vecino lo ayudó a salir del local y lo entregó al personal de un móvil de la Comisaría 6a de Soriano que pasaba por el lugar. Los uniformados llevaron a Bogao hasta el hospital, pero a su ingreso los médicos constataron que el joven estaba esposado y ya sin vida.

Posteriormente, apareció en la zona una moto incendiada, a la que se identificó como propiedad del fallecido.

Ahora, la Fiscalía local determinó que se realice la autopsia al joven y no se descarta el envío de los restos a Montevideo para que se le practiquen estudios para los que en Soriano se carece de los elementos necesarios.

Según la crónica citada, Bogao era oriundo de Paysandú y se había mudado a Palmitas junto a su familia, cuando esta se trasladó para trabajar en un campo de el Instituto de Colonización en la zona. Recientemente se había inscrito en le programa Jornales Solidarios y estaba participando de este.