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“No lo creó la izquierda, sino la derecha: es su serpiente, fueron sus huevos y su estrategia la que abrió la caja de pandora”, escribió la senadora.
La senadora y politóloga Constanza Moreira escribió este lunes un análisis sobre las elecciones en Brasil que se celebraron este domingo y que dejaron a Jair Bolsonaro muy cerca de ser electo presidente. Para Moreira, Bolsonaro no "surgió de la nada", sino que es una "construcción política" que se engendró desde el "golpe de Estado" que se dio contra Dilma Rousseff.
La senadora, que se doctoró en Ciencia Política en Río de Janeiro, dijo que la votación de Bolsonaro "superó todas las expectativas", y señaló que las encuestas lo ubicaban por debajo del 40 %.
"El voto de Bolsonaro refleja el pavor de las clases medias y altas a perder sus privilegios, el fantástico modo de vida que ostentaron históricamente frente a la pobreza de la inmensa mayoría del pueblo brasileño", continuó.
Luego de dos siglos de gobiernos oligárquicos, agregó, el empoderamiento del pueblo brasileño "que había empezado a combatir la gigante brecha entre ricos y pobres" se enfrentó a la consigna "no queremos ser Venezuela".
"Esa es la bandera que se agita en el sur del país, en las grandes ciudades, en la playa de Copacabana, como antes se agitaba en contra de Cuba. Al progresismo le llaman progredumbre, y de la mano de un conservadurismo social bien alimentado por las iglesias evangélicas, el Brasil del atraso comenzó a ganar, nuevamente, su partida", explicó.
Moreira se pregunta por qué el Partido de los Trabajadores, un partido que surgió en San Pablo, en las grandes capitales, transformó su "ecología del voto" para asentarse entre los pobres del nordeste brasileño y estar "arrinconado" en esa zona, "mientras en San Pablo y Río de Janeiro campea Bolsonaro".
"¿Cómo el 50% que votó por Dilma Rousseff hace solo cuatro años hoy vota por Bolsonaro?", se pregunta y responde citando a Jairo Nicolau, un politólogo de ese país, quien señala que el 45 % de las personas con estudios superiores votaron por Bolsonaro, mientras que solo el 25 % de los pobres lo hicieron.
"Leí en un titular de un diario uruguayo donde connotados dirigentes de la oposición decían que la culpa del voto de Bolsonaro lo tenía la corrupción de Brasil. Es como decir que la culpa de que una mujer sea violada la tiene su 'mal comportamiento', y no la bestia que la agredió", criticó y señaló que el "hecho más significativo" que explica este desenlace "apunta al golpe de Estado".
"El golpe de Estado contra Dilma (porque de eso se trató el impeachment y no de otra cosa) es lo que conduce a Bolsonaro. De aquellos polvos vinieron estos lodos", agregó.
Bolsonaro no es una creación de la nada, sugirió y remarcó que saltó a la fama con su discurso contra Rousseff en la votación del juicio político:
"Sin pertenecer a un partido significativo, su figura se agrandó alimentada de carroña, de odio, de desprecio. Entre las elecciones anteriores y las celebradas ayer, su pequeño partido, el PSL, pasó de tener 8 bancas en la Cámara de Diputados a tener 52. Desplazó al MDB de Michel Temer (y de Eduardo Cunha) y al PSDB de Fernando Henrique Cardoso. Cómplices del golpismo, ninguno de estos dos partidos salió indemne. El MDB pasó de 51 bancas a 33 y el PSDB de 49 a 29. Ellos pusieron el huevo de la serpiente. Y allí anidó. Hoy se despliega impúdicamente sobre el paisaje de la resaca que dejó el gobierno de Temer".
Para Uruguay, sostiene la senadora, "no puede ser noticias peores": "Un Mercosur implosionado por gobiernos poco proclives a una integración regional, un Brasil que se corta solo en la negociación con terceros, un gobierno conservador, religioso y autoritario del otro lado de la frontera, son todas malas noticias".
"La derecha uruguaya debería entender bien cuál es el interés de Uruguay. Y ser sincera sobre la creación de Bolsonaro. No lo creó la izquierda, sino la derecha: es su serpiente, fueron sus huevos, fue su estrategia para desembarazarse de la izquierda lo que abrió la caja de Pandora. Y ahora que está abierta, todos se pregunta cómo pasó esto. Y sí... fue pasando, en cámara lenta. Todos los vimos. La prisión de Lula, el Lavajato, la destitución de Dilma... y ahora, Bolsonaro", remarcó.
Moreira señaló que la derecha tiene siempre un "enemigo" que es la izquierda y que trata de "borrarla de la faz de la tierra, de denostarla y de eliminar su prestigio de las mentes y corazones" de la gente.
"Porque por más inocua que parezca la izquierda, siempre tiene dentro de sí la semilla de la libertad, de la rebeldía, del poder a favor de los más pobres, de los humildes, de los explotados. Solo en este sentido, la izquierda alimenta a las derechas. Porque las enfrenta. Porque las desnuda. Y Bolsonaro es, exactamente, la derecha desnuda. La derecha tal cual es. Sin disfraces", finalizó.


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