La Fiscalía de Tacuarembó solicitó una condena de 45 años de penitenciaría para la madre de dos gemelas de nueve meses que fueron brutalmente agredidas por ella, un hecho que derivó en la muerte de una de las niñas y dejó a la otra internada varios días en CTI.
Tal como informáramos, los hechos ocurrieron en junio del año pasado. La mujer, de 22 años, quedó entonces en prisión preventiva.
De acuerdo con el informe fiscal, divulgado en las últimas horas por el periodista tacuaremboense Marcos Pereira, las bebés habrían sido víctimas de violencia incluso desde antes de su nacimiento.
Según declaraciones de la mujer —que permanece recluida—, el embarazo habría sido producto de una relación ocasional, y la mujer intentó abortar en varias oportunidades. También se señala que no concurrió a controles médicos pese a que su gestación era considerada de riesgo, y que no asistió a una cesárea programada. Solo acudió al hospital cuando ya estaba en trabajo de parto. Una de las niñas nació por vía natural y la otra por cesárea.
De acuerdo con la investigación, las niñas habrían vivido en un contexto de violencia constante, con golpes, en el que habrían recibido bofetadas y otras agresiones y padecido “extensos períodos de llanto sin atención”. Además, se denunció que eran dejadas solas durante horas, incluso durante la noche. Estas situaciones habrían sido advertidas por familiares y por una persona que le brindó alojamiento a la mujer cuando se alejó del hogar familiar.
Madrugada trágica
El 21 de junio del año pasado, “luego de una noche de violencia extrema”, la mujer habría golpeado brutalmente a ambas niñas. Cámaras de seguridad registraron el trayecto hasta el hospital, donde ingresó sobre las 9:00. En ese momento, el personal médico constató múltiples lesiones de diferentes tiempos, lo que evidenciaba el repetido maltrato que padecían las bebés.
Una de las pequeñas llegó casi sin signos vitales, con fracturas craneales y hematomas generalizados, mientras que su hermana presentaba erosiones, golpes, arañazos y sangrado en nariz y boca, por lo que fue derivada de inmediato al CTI pediátrico.
La Fiscalía imputó dos delitos de homicidio especialmente agravado y muy especialmente agravado por infanticidio y el uso de violencia extrema —uno de ellos en grado de tentativa—, además de delitos continuados de violencia doméstica. Durante el juicio se prevé la incorporación de nuevas declaraciones y pericias.
pena máxima
El Ministerio Público solicitará una condena de 45 años de prisión. La defensa, por su parte, pedirá la inimputabilidad de la acusada al momento de los hechos, al argumentar trastornos de salud mental y consumo problemático de sustancias, además de señalar que varias instituciones habrían tenido conocimiento previo de la situación de violencia.
El caso continúa en etapa judicial, y será el Tribunal el que determine las responsabilidades penales correspondientes.