Otto Sonnenholzner, candidato presidencial y exvicepresidente de Ecuador, pasó este sábado un susto al registrarse un tiroteo cerca del lugar donde desayunaba en la provincia costera del Guayas.

"Acabamos de sufrir una balacera frente al lugar donde estaba desayunando con mi familia. Gracias a Dios estamos todos bien pero exigimos una investigación de lo ocurrido", escribió en su cuenta de Twitter.

El candidato añadió: "Me duele el miedo y la impotencia que vi en los ojos de todos los presentes. No podemos seguir así. ¡Mañana cambiemos el rumbo!", en referencia a las elecciones presidenciales que se realizan este domingo.

En un video que circula en redes sociales se ve al candidato preparándose para posar para una foto con una seguidora en un restaurante, cuando se escuchan los disparos, y la gente del lugar busca resguardo.

La Policía indicó que coteja información "ya que existió una persecución policial, de la cual se tiene resultados, que se informará oportunamente".

El hecho sucede en momentos de creciente violencia en Ecuador, que las autoridades atribuyen al crimen organizado con vínculos con el narcotráfico.

Ecuador acabó 2022 con una tasa de 25,32 homicidios por cada 100.000 habitantes, la cifra más alta de su historia.

En julio pasado fue asesinado Rider Sánchez, candidato a asambleísta por la provincia de Esmeraldas, de la coalición política que apoya a Sonnenholzner.

Por otra parte, Francisco Tamaríz, alcalde de La Libertad, en la provincia costera de Santa Elena, situada en el suroeste de Ecuador, denunció haber sido objeto de un atentado en su contra la noche del viernes.

"Intentaron matarme hace 40 minutos, más de ocho testigos. Emboscada en K2", tuiteó.

En esa espiral de violencia también se produjo el 9 de agosto el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, quien había puesto el foco en combatir la corrupción y las mafias del narcotráfico y que días atrás había denunciado amenazas de muerte procedentes presuntamente de Adolfo Macías "Fito", el capo de la banda criminal Los Choneros.

EFE