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Aspiran a que el país vuelva a ser gobernado por un rey, e impulsan a los descendientes de Pedro II.

En 1807, Napoleón Bonaparte recibía la anuencia de la debilitada corona española para atravesar el territorio de ese país e invadir Portugal. Sabiéndose incapaz de vencer al tirano francés en el campo de batalla, el rey luso Joao VI tomó una decisión única en la historia: trasladar su corte a una colonia ultramarina. Instalado en Brasil, sus enemigos podrían ocupar el territorio del país, pero sus legítimas autoridades no se verían obligadas a doblegarse, restando legitimidad al gobierno de ocupación.

Fue un verdadero éxodo: se estima que entre cortesanos, séquito, funcionarios y acompañantes de toda clase, cerca del 10% de la población de Portugal cruzó el océano junto a la familia real. Se dio entonces la inédita situación de que el imperio -con vastas colonias en América, Asia y África, era gobernado desde una de estas posesiones y no desde Europa. Los historiadores destacan que este hecho fue decisivo para el futuro geopolítico de Latinoamérica: mientras el imperio español se atomizó en decenas de naciones, la colonia sudamericana de Portugal permaneció unida en un único gran país.

El fantasma de la monarquía ya rondó el país vecino en tiempos recientes. En 2016, en medio de la convulsión política que acabaría con la destitución de la presidenta Rousseff, un pequeño grupo de aspirantes a restaurar la monarquía salió a la luz pública para sugerir que la figura de un rey podría ser la solución para los problemas del país.

La figura más activa del movimiento es Bertand de Orléans y Braganza, de 75 años, tataranieto de Pedro II, último rey de Brasil, y segundo en la hipotética línea sucesoria al trono brasileño.

Tratado de alteza por sus asesores, Bertrand nació en Francia y conserva un discreto acento francés. Lidera el movimiento debido a que su hermano Luiz, de 77 años, no está en condiciones de salud como para hacerlo.
Ahora, la Casa Imperial do Brasil promueve una conferencia el próximo 20 de febrero, con la consigna de conversar sobre el rescate de la Corona brasileña.

Se trata del Primer Encuentro de la Orden de Jóvenes Monárquicos, que se retransmitirá a partir de las 16:30 en YouTube. Entre los invitados se encuentran el Príncipe Don Rafael de Orleans y Bragança; el miembro de la "Guarda Negra da Redentora" Eduardo Gonçalves; la escritora Júlia Bittencourt; el profesor Nelmar Nepomuceno; y el capitán y médico de la Policía Militar Rodrigo Siqueira da Rocha Dias.

El príncipe Rafal es uno de los miembros más jóvenes del depuesto linaje imperial. Tiene 34 años, es licenciado en ingeniería de producción y trabaja en la empresa cervecera Ambev. Segú detalla el periódico Estado de Minas, es el primer descendiente de D. Pedro II nacido después de 1950 que mantiene pretensiones dinásticas, es decir, volver a gobernar Brasil.

El objetivo del evento es "reunir, por primera vez, a los jóvenes que en todo Brasil han estado abogando por la restauración de la monarquía".

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