Contenido creado por Gerardo Carrasco
Curiosidades

En demasía

“Soy bajita y los tengo gigantes” no puede trabajar por sus senos y el seguro no la cubre

La británica Mary Rich necesita una cirugía para corregir sus desproporcionados pechos, pero no puede costearla.

23.01.2026 14:46

Lectura: 5'

2026-01-23T14:46:00-03:00
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Mary Rich tiene 36 años y vive en Basingstoke, una localidad del condado británico de Hampshire. Mide 1,57 y usa corpiños talla 95. Actualmente está imposibilitada de trabajar y depende de su novio, Guy, para que la ayude en cuestiones cotidianas como bañarse y vestirse. Eso se debe al intenso dolor que le provoca su desproporcionado busto.

En declaraciones recogidas por Daily Star, la joven cuenta que usa sujetadores especiales que cuestan 45 libras (unos 2.300 pesos) y que solo puede estar de pie unas pocas horas al día antes de tener que volver a la cama para descansar la espalda, debido a la presión que sus voluminosos pechos ejercen sobre su pequeño cuerpo .

Mary, quien trabajaba como asistente en el Servicio Nacional de Salud (NHS) ahora está desesperada por someterse una cirugía de reducción de senos. Irónicamente, el mismo sistema de salud para el que trabajaba, considera que no cumple con los criterios específicos para la operación que cambiaría su vida. La alternativa que le queda es recurrir a una clínica privada, pero el costo sería de 12.000 libras (614.000 pesos).

Cuando hizo su primera solicitud, le dijeron que si perdía peso y dejaba de fumar sería aprobada. Ella cumplió con esas exigencias, y en diciembre de 2024 presentó un nuevo pedido, pero le informaron que no encajaba en los criterios para ser elegida.

"La gente me dice 'pagaría por tener pechos como los tuyos'. Yo les digo: 'Puedes quedártelos'. Estoy completamente debilitada por el dolor. Solo tengo 36 años, pero después de cargar con este peso durante más de 20, mi columna se ha deteriorado tanto que mi cuerpo no puede seguir el ritmo", lamentó la mujer.

Foto: Emma Trimble / SWNS

Foto: Emma Trimble / SWNS

“Siempre se me ha dado bien fingir que estoy bien porque no quiero ser una carga, pero ahora tengo que rendirme. Tengo que pasar días en casa descansando porque siento que me arde la columna, y también que me estoy perdiendo algo de la vida”, expresó.

Mi madre y mi abuela tenían pechos grandes y terminaron en silla de ruedas por problemas de espalda y columna. Me da miedo que me pase lo mismo”, admitió.

Mary contó que sus pechos comenzaron a crecer rápidamente cuando llegó a la pubertad, a los 13 años, y que por entonces comenzó a sufrir acoso por su gran pecho, que alcanzó una copa doble F a los 16 años.

En el patio de la escuela muchos se burlaban de ella, y siempre procuraba usar ropa muy holgada para disimular sus senos.

A los 20 años alcanzó la talla doble G y comenzó a experimentar dolores de espalda que llegaron a ser incapacitantes. En 2013 acudió al NHS para solicitar una cirugía de reducción, y ahí sufrió el primer rechazo.

En 2024, cuando presentó una nueva solicitud con los “deberes hechos”, se encontró con cambios de criterio y nuevos requisitos.

Mary había luchado previamente contra la adicción a los opioides recetados para controlar su dolor. Para 2017, estaba más delgada y dejó de fumar, pero debido a problemas de salud mental, comenzó a automedicarse con cannabis en lugar de volver a operarse.

Dijo: "Mi autoestima estaba tan baja que no sentía que valiera la pena intentarlo.” Ahora ha recuperado su salud y ha dejado los medicamentos poco a poco.

Foto: Emma Trimble / SWNS

Foto: Emma Trimble / SWNS

Ella dijo: "Estaba tomando cannabis para lidiar con el dolor y el trauma de mi infancia. Me automedicaba, pero lo dejé este año y ahora el dolor es insoportable".

“Dejé de trabajar para el NHS a finales de 2024 con la intención de emprender un negocio propio, pero desde entonces he tenido que hacer una pausa porque no tengo la capacidad de ayudar a otras personas mientras estoy pasando por esto.”

En los últimos años ha sido tratada por fisioterapeutas, pero le han dicho que tiene la columna vertebral dañada por los años de presión. Recibe apoyo diario de su pareja, pero dijo que si no estuviera con él, no podría vivir de forma independiente.


Mary ha lanzado una campaña de recaudación de fondos para financiar la cirugía de forma privada. “Actualmente, no puedo costear la cirugía de forma privada. El impacto financiero a largo plazo para el NHS si quedo discapacitada debido a mis senos superaría con creces el costo de la cirugía”, explicó.

“Si no fuera por ese cambio de política en 2024, probablemente me habrían aprobado. Ahora dependo de las prestaciones después de 20 años de trabajo y siento que me estoy perdiendo algo de la vida”, añadió.

Un portavoz del NHS de Hampshire fue consultado por el caso y aportó contexto a la situación.

Foto: Emma Trimble / SWNS

Foto: Emma Trimble / SWNS

“Si bien la postura política no cambió sustancialmente tras su última actualización en 2024, y no podemos comentar casos individuales, nos interesaría conocer la opinión de Mary Rich para comprender su experiencia y el asesoramiento que ha recibido durante los últimos 12 años de los servicios locales del NHS en Hampshire”, expresó el funcionario.