El avión Hércules de la Fuerza Aérea Uruguaya aterrizó el pasado sábado a las 17:41 en el aeropuerto de Carrasco. En el viajaron bomberos uruguayos que se encontraban desde el 23 de enero en el sur de Chile combatiendo los incendios que afectan a aquel país, los socorristas regresaron y fueron recibidos por los ministros Sandra Lazo y Carlos Negro, según registró Subrayado.
De acuerdo con lo comunicado por la Dirección Nacional de Bomberos, en las primeras jornadas el equipo llevó adelante tareas de planificación operativa, relevamiento del terreno y maniobras de ataque indirecto, que incluyeron la apertura de cortafuegos con herramientas manuales, en coordinación con brigadas forestales de Chile.
El bombero Carlos Giménez contó en diálogo con la prensa sobre su experiencia y manifestó que: “Fueron jornadas arduas que iniciaban 6:30 de la mañana y finalizaban a las 20:00 o 21:00 todos los días, pero se vivieron experiencias maravillosas y de mucho aprendizaje, nos venimos con el corazón lleno porque los chilenos nos mostraron constantemente su agradecimiento”.
El director del Sinae, Leandro Palomeque, señaló el viernes 23 que el operativo estaba planificado hasta el 31 de enero. Los funcionarios trabajaron junto a equipos médicos y trasladaron herramientas manuales y una camioneta de la institución. El acuerdo entre ambos países dispuso que Uruguay asumiera el transporte aéreo, los seguros de vida y el equipamiento, mientras que Chile se encargó del alojamiento y la alimentación. Las labores se realizaron exclusivamente en horario diurno.
La situación actual de los incendios revela que, hasta ahora, el saldo es de 21 personas fallecidas, la mayoría en la localidad de Lirquén, y más de 21.700 afectados. Las llamas consumieron alrededor de 3.000 viviendas y devastaron unas 42.000 hectáreas en las regiones de Biobío, Ñuble y La Araucanía.