El Banco Mundial (BM) actualizó este martes la previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe, y ahora espera un crecimiento de 2,2% para 2026.
De esta manera, la tasa se mantiene estable y demuestra resiliencia en la región ante las actuales turbulencias globales, pero resulta muy desigual por países y por ello sigue resultando insuficiente.
El organismo presentó su informe económico para la región “Aprovechando la transición de la IA”, que cuenta con una actualización de las perspectivas de crecimiento difundidas en abril de este año.
En cuanto a Uruguay, el Banco Mundial estima que el crecimiento de la economía en 2026 sea de 1,2%, un 0,4% menos que el dato difundido en abril.
Esa previsión es menor que la del Ministerio y Economía y Finanzas (MEF), que prevé un crecimiento de 1,6% para este 2026 en comparación con 2025.
Por otro lado, la proyección de crecimiento que el BM realizó para 2027 es de 1,8% para Uruguay.
El informe, al que accedió Montevideo Portal, aclara que “la fecha de corte para los datos” fue el pasado 23 de setiembre.
En cuanto a los países de la región, el organismo espera que Argentina crezca un 2,1% este 2026; Brasil lo mismo; Chile un 0,8%, y Colombia un 2,3%.
El reporte indica también que la inflación no se ha enfriado lo suficiente en la región y que los tipos altos siguen coartando crédito e inversión, mientras que los costes de financiamiento de deuda dejan poco espacio para el gasto público en infraestructura y otros servicios, mientras persiste el problema casi generalizado de la baja productividad.
Guard-IA
El segundo capítulo del informe pone el foco en la inteligencia artificial (IA) y apunta que puede ayudar a impulsar la productividad, pero señala que su principal cuello de botella en la región no es el acceso, sino la capacidad de absorción por parte de las empresas, que requieren desde mayor organización a trabajadores más capacitados para aprovechar a fondo la tecnología.
Carlos Rodríguez-Castelán, economista jefe encargado del BM, destaca que es significativo que un 40-60% de empresas latinoamericanas ya usen IA, pero recalca que “existe una gran dispersión entre lo que hace una empresa grande y lo que hace una pequeña”.
“Las grandes empresas, por ejemplo en México, están más cerca de Estados Unidos que de otras regiones en desarrollo, porque tienen los recursos y el conocimiento técnico para usar la tecnología de forma productiva y obtener ganancias de productividad. Sin embargo, las empresas pequeñas (mexicanas) están incluso por debajo de otros países en desarrollo”, asegura.
Este escenario puede aumentar pues las desigualdades, según el análisis del BM, que recomienda que los gobiernos mejoren sus servicios digitales, ayuden a pymes a usar la tecnología y a formar empleados, además de preparar programas de apoyo para quienes puedan perder empleos por la mayor automatización.
Los riesgos para la región, desde la volatilidad de los precios de la energía a los niveles de deuda o el fenómeno de El Niño, se perfilan a la baja, según el informe, pero Rodríguez-Castelán destaca el alto nivel de incertidumbre que provoca este último por tratarse de un El Niño que se prevé aún más agresivo.
“La matriz energética de América Latina depende en casi un 50% de la hidroeléctrica. Por eso, en contextos de sequía, algunos países, particularmente en la zona de los Andes, como Ecuador, pueden verse más afectados que otros”, destaca el economista jefe encargado, que apunta por otro lado al efecto que la sequía puede tener en la producción agrícola y la seguridad alimentaria del corredor seco centroamericano.
Con información de EFE