El sistema primero hace un registro de las personas que no están matriculadas y les advierte que si no regularizan su situación se les quitará el beneficio. En esta oportunidad se registraron 14235 casos y vencido el plazo se dispone concretar la suspensión a 13.042 personas.
Poco más de un tercio de los beneficiarios tienen edad de concurrencia a enseñanza primaria y poco menos de dos tercios tiene edad de concurrencia a estudios de nivel medio. En el caso de quienes no mandan a sus hijos a centros de enseñanza, la mitad corresponde a adolescentes entre 15 y 17 años y representan un 4% de los 343 mil beneficiarios.
El año pasado se encontraron 15.994 beneficiarios en situación irregular, de los cuales la mitad volvieron a los centros de enseñanza. 2 de cada 3 de 11 y 14 años de edad en 2016 volvieron a estudiar; 3 de cada 4 de 13 años de edad también volvieron; y el 93% de los de 12 años también lo hicieron.