El canciller Mario Lubetkin entregó este lunes a la vicepresidenta, Carolina Cosse, la documentación correspondiente al acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés) y pidió que Uruguay vuelva a ser el primer país del bloque en ratificar el tratado.

En rueda de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores destacó la relevancia estratégica del acuerdo alcanzado con Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza y lo vinculó con el reciente avance del tratado entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).

El canciller señaló que la entrega de la documentación al Parlamento se produjo siguiendo el mismo procedimiento utilizado para el acuerdo con la Unión Europea. “Hace unos meses hicimos algo parecido: nos presentamos ante la presidenta del Parlamento con un pendrive que contenía el acuerdo con la UE. Hicimos el proceso, el Parlamento por amplia mayoría lo aprobó y empezamos a activarlo”, recordó.

Según explicó, tras la puesta en marcha de la nueva fase del acuerdo con los 27 países de la Unión Europea el pasado 1º de mayo, el gobierno avanzó con la presentación formal del tratado firmado a fines del año pasado entre el Mercosur y los países de la EFTA.

“Con esto, podemos decir que hemos completado algo que es extraordinario: tenemos todo el mercado europeo con las diferentes peculiaridades”, sostuvo.

Lubetkin destacó que, si bien los países de la EFTA no integran la UE ni cuentan con una unión aduanera entre ellos, representan mercados de alto poder adquisitivo y exigentes estándares de calidad.

“El tipo de acuerdo tiene la diferencia de que no tienen acuerdo aduanero entre ellos. Entonces, tenemos un marco general de garantías recíprocas y después se divide por países”, explicó.

En ese sentido, detalló que Suiza y Liechtenstein presentan oportunidades para la exportación de frutas, jugos, granos y legumbres, mientras que Noruega manifestó interés por productos vinculados a aceites, bebidas, energía y biodiésel. En el caso de Islandia, indicó, el foco está puesto en la carne.

El canciller reconoció que el impacto económico inmediato podría ser menor al esperado con la UE, aunque subrayó el potencial de acceso a nuevos mercados con bajos aranceles.

“Quizás los niveles de impacto con la UE no van a ser suficientes, pero tendremos otros mercados a prácticamente arancel cero, lo que nos va a permitir acceso. Es un nuevo mundo para nosotros, en el cual tenemos que aprender”, concluyó.