Las mascotas se han convertido en grandes compañeros de las personas, quienes desarrollan un gran cariño por estos animales. Los perros aparecen como los animales más elegidos y populares.

Animales fieles, que acompañan el día a día de muchas personas o familias. Muchos de estos perros se pueden ver en parques, la rambla o espacios verdes junto a sus dueños, quienes los sacan a pasear o a jugar en el momento del día en que pueden.

En diálogo con Montevideo Portal, tres personas contaron las historias junto a estos animales, y su experiencia y vivencias junto a ellos.

María, Darko y Tiger

En una cálida mañana en el Parque Rodó, María cuenta la historia de dos perros: Tiger y Darko. Darko se hizo conocido porque fue robado el pasado 6 de mayo y posteriormente recuperado.

Darko es uno de los doce hijos de la perra de un enfermero que cuidaba al papá de María. Ella cuenta que en un momento se encontraba llorando, abrumada por situaciones personales, cuando el enfermero le dijo que le iban a regalar un perro. El día de su cumpleaños recibió a Darko y dijo que fue “el mejor regalo de cumpleaños”.

Además, relató cómo fue el momento en que recuperó a su mascota. María se encontraba en su casa, angustiada, hasta que recibió un mensaje en el que le decían que la mascota había aparecido, cuenta que lloró y al principio quedó con “el corazón suspendido” y —que junto a su hermano— salió a levantar a Darko, quien retornó a las manos de María.

La dueña de Darko dejó un emotivo mensaje: “A veces, una mascota es un hijo. Yo siempre digo: mi hijo de cuatro patas.”, a su vez expresó su agradecimiento por haber recuperado a Darko: “Gracias, esto se hizo posible gracias a ustedes, a la unión que puso todo el mundo, a la empatía, a la solidaridad, al laburo que puso cada uno de ustedes. El que tenga una mascota sea responsable, porque ellos son vidas, tienen sentimientos, sienten alegría, tristeza, frio, hambre, cuiden a sus animales”.

Además, contó la historia del perro de su hermana, Tiger. Narró que en su familia siempre estuvieron presentes los animales, y que en un momento su hermana dijo que “no podía vivir sin un perro”.

Fue así que fue a Animales Sin Hogar y quedó encantada con un perro al que llamaría Tiger, por su similitud con el personaje del mismo nombre de Winnie Pooh.

María cuenta que cuando Tiger fue adoptado tenía mucho miedo y las primeras tres noches el perro permaneció todo el tiempo junto a ella. Además, al principio “no se animaba a salir a la calle”, pero todo cambió cuando María junto a su perro Darko se mudó a vivir con su hermana, a partir de allí, sale junto a Darko sin miedo.

Bernardette, Migue, Dolce y Elvis

Otro testimonio fue el de Bernardette, quien afirmó que tiene dos perros: Migue y Dolce, un gato llamado Elvis. A su vez la mujer convive con una amiga que tiene dos felinos más.

Conoció a su perro Migue debido que siete años atrás el animal comenzó a seguirla, mientras ella paseaba a otra mascota. Sin embargo, al principio como no podía llevarlo a su casa debió dejarlo en un refugio por unos años hasta que pudo alquilar una casa y pudo llevarse a Migue a su casa.

Por su parte, Dolce estaba en una obra en construcción y al finalizar, Dolce no tenía a donde ir debido a que era un poco conflictivo. Bernardette quiso darlo en adopción a un hogar, pero el perro no se adaptó y se quedó en su casa de manera tempora.

Pero la historia de Bernardette va más allá, ya que se dedica ser pet sitter, es decir “niñera de perros y gatos” y hace cinco años que se dedica a tiempo completo en el cuidado de animales. Cuenta mientras está junto a los perros que se encontraba cuidando que “se genera un vínculo muy grande con los animales, son esas relaciones que a veces uno no puede explicar”.

Aseguró que decidió dedicarse a los animales porque estos siempre estuvieron presentes en su vida y en un momento ella se quedó sin trabajo por lo que una amiga le preguntó por qué no se dedicaba a las mascotas, y allí se decidió.

Consultada sobre tratar a los perros como hijos, Bernardette sostuvo: “No sé si la comparación de hijos está bien, es simplemente darle la importancia a un ser que es super sensible y sintiente que se siente cómodo con su humano

Juan y Macondo

Finalmente, Juan relató la historia de su perro Macondo, quien está junto a él hace diez años. Se lo encontraron viviendo en manada en Maldonado.

Juan contó que se encontraba junto a un grupo de amigos en una casa y aquel día había una tormenta. Comenzaron a escuchar un ruido fuerte en la puerta y allí estaba Macondo buscando un lugar para resguardarse.

En un momento dado se había ido, pero cuando el hombre se estaba yendo en auto, Macondo apareció y subió por sus propios medios al vehículo. La pareja de Juan le contó que cuando el perro se fue miraba el lugar desde donde se iba, como “dejando todo atrás”.

Al principio, Juan no estaba convencido de sumar a Macondo, pero al poco tiempo se encariñó con él y ahora le gustaría “vivir en un lugar con un jardín grande y tener más perros”, y agrega que es un “compañero de vida”.

Consultado sobre si Macondo es como un hijo para él, Juan respondió: “Yo soy su humano, él es mi perro, es una opinión muy particular de cada uno. Es algo que hay que respetar, no lo trato como un hijo, opino que es lo que es, un hijo es un hijo, es otro tema”.