La vicepresidenta electa del Uruguay, Beatriz Argimón, se autodefine feminista y ha abogado desde el inicio de su carrera por una mayor participación de la mujer en el sistema político.

En una reciente entrevista en La Plataforma, espacio dedicado a divulgar la labor de las mujeres, contó su trabajo al instalar un observatorio de género en el Partido Nacional, crear la bancada bicameral y luchar por que las mujeres tengan mayor participación en los puestos de poder del sistema político.

Tras la participación de Argimón en la marcha por el Día Mundial de la Erradicación de la Violencia Contra la Mujer, algunas publicaciones de mujeres feministas en Twitter abrieron una polémica sobre si Argimón realmente es feminista y sobre las implicaciones que tiene ser feminista, además de la propia definición del término.

Uno de los argumentos fue que por un lado "pactaba con militares pro-vida" (en alusión a Cabildo Abierto) y por el otro marchaba por los derechos de las mujeres. O que era parte de una organización que no había votado a favor de muchos aspectos de la agenda de género.

Uno de los hilos más populares en respuesta a las críticas fue el escrito por la activista feminista @notfefa, votante del Frente Amplio, aunque hubo varios comentarios y opiniones por fuera de él en la discusión.

"Necesito hablar sobre el tema Argimón- feminismo porque me está poniendo mal. En primer lugar: Beatriz es mujer. Como mujer que es, sabe perfectamente lo que implica serlo. Es tan víctima del sistema como cualquiera de nosotras. Estoy harta de leer varones criticarla como si tuvieran el derecho a hacerlo. ¿Queremos criticarla por sus ideales? Genial. ¿Por sus acciones en el lugar que ocupa? Bueno. Pero por su feminismo, no. Y menos por hombres que nunca van a saber ni conocer, incluso imaginarse lo que nos toca pasar todos los días", escribió.

"Tildarla de menos feminista por formar parte del PN es una falacia y una falta de autocrítica tremenda. Tenemos un presidente que vetó DOS VECES la ley del aborto. ¡DOS! Y están todos acá con la bandera del FA y del 8M como si fuéramos los dueños del movimiento", agregó. El hilo es más largo y pueden leerlo completo al final de esta nota, junto a la repercusión que generó.

Su mensaje tuvo muchas respuestas, la mayoría de ellas apoyándola pero también con unas cuantas opiniones en desacuerdo. "Ser feminista y de derecha es una contradicción. Beatriz ahora tiene un desafío mayor, probar que lo suyo no es pura pose", le respondieron, mientras otro usuario argumentaba: "Argimón sigue apoyando a un gobierno que va en contra de toda la agenda de derechos entera. Ser mujer no es requisito indispensable y suficiente para ser feminista. El feminismo fascista es una mentira, y es lamentable que se lo defienda".

Ser "feminista en lugares machistas y arcaicos es incoherente" o que "es una oligarca que perpetúa un sistema injusto", porque el feminismo también es "pelear contra todas las injusticias y querer tirar abajo el sistema" fueron otros argumentos.

El caso Moreira

En la discusión generada en redes, a Argimón también se le criticó no haberse pronunciado con más firmeza sobre el caso Carlos Moreira y el episodio de las pasantías.

En un acto en la ciudad de Melo, tras aquel episodio, Argimón se refirió al hecho y destacó el compromiso que tiene "con las mujeres del Partido Nacional".

"Redoblo mi compromiso contra toda forma de discriminación y abuso de poder en lo que tiene que ver con las relaciones laborales a la mujer (...) Como sé que este es un partido que en el siglo XXI se mira y sabe qué temas tiene que afrontar, tengo la suerte de decir que hoy, frente a un triste episodio estuvo todo el partido apoyando la decisión de enviar la situación a la Comisión de Ética del partido", agregó la candidata a vice.

Además, El Observador informó en su momento que Beatriz Argimón se comunicó con el senador Jorge Larrañaga para expresarle que debía expulsar al intendente de Colonia. "No hay lugar en el Partido Nacional para gente de este tipo", dijo también, según fuentes de El País.

Una mirada intersocial

Andrea Tuana, integrante de la Intersocial Feminista, habló en representación del colectivo al ser consultada por Montevideo Portal sobre este tema.

"Yo creo que Argimón es una luchadora por los derechos de las mujeres y lo ha demostrado con hechos concretos. La considero una luchadora feminista", aseguró.

"Desde mi punto de vista y el colectivo, no nos consideramos con la potestad de etiquetar de feminista o antifeminista (en función de su ideología). Miramos las acciones concretas que la gente desarrolla. En ese sentido tampoco creo que el feminismo pueda ser atribuido a una corriente ideológica, de izquierda o derecha", agregó Tuana.

Lo que sí cree es que "no podés tener un pensamiento sexista y estereotipado y decir que sos feminista, porque ahí sí hay una contradicción", pero que no es ese el caso de Argimón.

Sin embargo, a la Intersocial Feminista sí le genera preocupación "cómo las mujeres feministas de la coalición van a poder seguir adelante con la agenda feminista con personas que claramente se han manifestado como antiderechos y en contra de la agenda de género". Por ejemplo, recordó las expresiones sobre que las mujeres "vuelvan a su lugar natural" o el "si te gustó, bancátela", en referencia a la ley de interrupción voluntaria del embarazo.

"Esas expresiones están formando parte de la coalición que va a gobernar el país, que coexisten con mujeres feministas de la talla de Argimón. Si me preguntás, la coalición no es feminista, pero Beatriz es otra cosa", dijo Tuana.

Agregó que una mujer feminista puede ser parte de una organización que no lo sea. "Las feministas trabajan dentro de instituciones machistas y patriarcales, como la universidad, el Poder Judicial, la educación, por ejemplo", apuntó.

Sin embargo, Tuana remarcó que "cuando tu fuerza política se aclara e identifica como feminista, tenés más respaldos y potencialidades que cuando estás en una fuerza que no lo es". "Pero no puedo decir que una fuerza o una corriente ideológica es feminista y la otra no", concluyó.