Boeing comenzó las primeras fases de diseño de un nuevo avión comercial de pasillo único que buscará reemplazar al 737 MAX, su modelo más vendido pero también el más controvertido tras los accidentes fatales y los retrasos en certificación.

De acuerdo con The Wall Street Journal, el proyecto se encuentra en un estadio inicial y marcaría el primer desarrollo de un avión de “hoja limpia” desde el 787 Dreamliner en 2003.

Una apuesta a largo plazo

El diseño de un nuevo modelo puede llevar más de una década. Si Boeing espera que el avión esté operativo hacia la década de 2030, el inicio del proceso es inevitable ahora. El plan incluiría un nuevo motor en colaboración con Rolls-Royce y el rediseño completo de la cabina de vuelo, según fuentes cercanas.

La estrategia rompe con la línea de su exCEO David Calhoun, quien en 2022 había descartado un lanzamiento de este tipo dentro de la década.

El dilema financiero y de reputación

El 737, cuya primera versión voló en 1967, ha sido actualizado en reiteradas ocasiones. Sin embargo, la presión por extender un diseño obsoleto derivó en el desastre del 737 MAX, con dos accidentes que dejaron más de 340 muertos y pusieron a la empresa bajo escrutinio global.

Para analistas e inversores, la iniciativa plantea un dilema:

¿Por qué no un “Boeing 797”?

En lugar de apostar por el rumoreado “Boeing 797” —un avión de tamaño medio destinado a cubrir el hueco entre el 737 y el 787, similar al 757 o 767—, Boeing parece enfocarse en un reemplazo directo del 737, buscando optimizar alcance y costos operativos más que capacidad.

El anuncio también genera cierta ironía: mientras se trabaja en su reemplazo, el 737 MAX 10 todavía no ha recibido certificación.