El gobierno de Alberto Fernández "extenderá el vencimiento de la Invitación (oferta) hasta las 17H00 de la ciudad de Nueva York del 4 de agosto del 2020", indicó un comunicado del ministerio de Economía.

"Es un esfuerzo enorme el que estamos haciendo. Es el máximo esfuerzo que podemos hacer", declaró el presidente de centroizquieda este domingo, al asegurar que el plazo del canje sería hasta fines de agosto.

El vencimiento de las negociaciones con los acreedores bajo legislación extranjera, iniciadas el 20 de abril, estaba previsto para el 24 de julio, sin embargo el gobierno decidió extenderlas por séptima vez hasta el 4 de agosto.

Argentina "tomó nota de la amplia y variada gama de opiniones de los inversores sobre los diferentes aspectos económicos", indicó el comunicado.

El país "alienta a todos los inversores a considerar los términos revisados de su invitación (...) para crear un camino sustentable para la recuperación de la economía de Argentina", agregó.

Los acreedores que se adhieran al canje obtendrán un cupón de 53,5 dólares por cada plancha de 100 dólares, mientras que quienes rechacen la oferta pero se vean arrastrados en la reestructuración recibirán 52,2 dólares.

La primera oferta estaba en el orden de los 39 dólares y fue rechazada por la mayoría de acreedores.

El Ministerio de Economía informó que además enviará al Congreso en los próximos días un proyecto de ley para reestructurar la deuda local en dólares "en condiciones equitativas" a este canje de bonos bajo ley extranjera.

"De esta forma, la Argentina estará cumpliendo con el compromiso de tratamiento equitativo para la deuda pública en moneda extranjera" bajo ambas legislaciones, dijo el ministro de Economía, Martín Guzmán.

- Encaminadas -
"Espero que las conversaciones, que están bien encaminadas, terminen bien. Siempre tengo expectativas de que sea así", declaró el presidente de centroizquierda.

Argentina propuso un canje a estos tenedores de bonos, pero no alcanza aún un entendimiento sobre las quitas de intereses y plazos de gracia.

Guzmán, había admitido "duras diferencias" con el grupo de tenedores de bonos Ad Hoc, en el cual se encuentra el poderoso fondo de inversión Blackrock, que acusó al gobierno argentino de "falta de compromiso" en su propuesta para avanzar en la negociación.

"Los grupos Ad Hoc y Exchange quieren dejar claro que desde el 17 de junio no ha habido ningún avance significativo con las autoridades argentinas", señalaron en un comunicado difundido la semana pasada estas dos agrupaciones que representan a tenedores de bonos por unos 21.000 millones de dólares.

A la vez, se dijeron dispuestos a lograr un "acuerdo de consenso que sea sostenible tanto para Argentina como para los acreedores".

Los bonos que Argentina se propone canjear fueron emitidos bajo legislación extranjera, por lo que son susceptibles de demandas judiciales en el exterior. Esta negociación incluye títulos de 2005 y 2010, producto de una anterior reestructuración, y otros colocados a partir de 2016.

- Un acuerdo sostenible -
"Espero que los acreedores y la sociedad entiendan que pedirnos más esfuerzo significa empezar a fallar la promesa tomada" que permita a los argentinos "no postergar más a los que están postergados", declaró Fernández.

En recesión desde 2018, la economía argentina se ha visto más castigada aún por la pandemia del nuevo coronavirus. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que este año caerá 9,9%.

Con el respaldo del FMI, Fernández insiste en que el arreglo debe ser sostenible para que el país pague lo que está en condiciones de afrontar.

En medio de las negociaciones, se considera que Argentina entró en suspensión de pagos el 22 de mayo al vencerse el período de gracia de un vencimiento por 500 millones de dólares. La semana pasada vencieron intereses de otros bonos por unos 600 millones de dólares, aunque tienen un periodo de gracia de un mes más antes de quedar en default.

"Si esto se analiza racionalmente acá no se les pide (a los acreedores) que pierdan, sino que dejen de ganar lo que ganaban en exceso", advirtió Fernández.

Estos bonos a reestructurar representan casi la quinta parte del volumen global de la deuda, de unos 324.000 millones de dólares, equivalente a 90% del Producto Interno Bruto de Argentina.

AFP