La hiperconectividad en la que vivimos actualmente nos lleva a tener el teléfono celular pegado al cuerpo hasta cuando estamos durmiendo. Pero, quizá, esta no sea la mejor idea. En su podcast de la famosísima presentadora estadounidense Oprah Winfrey recibió a Mel Robbins, escritora y conferencista, quien explicó por qué hay que escapar de esa adicción al celular, las redes y por qué lo mejor es dejar el teléfono en el baño cuando nos vamos a la cama.
Durante la charla, que ya supera el millón de visualizaciones solo en Youtube, Oprah le pidió a su invitada que le explique cómo podemos “procesar la avalancha de noticias negativas y todo lo que aparece en nuestros teléfonos”. “Resulta abrumador para mucha gente y genera ansiedad”, sostuvo y contó que ella, simplemente, apaga su celular.
Robbins comenzó marcando la diferencia clave entre “estar informado y estar saturado”. Para ella no es necesario estar chequeando todo el tiempo las noticias y las publicaciones de redes en el celular. “Esos titulares están escritos para incitarte a estar más tiempo conectado. ¿Por qué? Porque las plataformas ganan dinero cuando estás conectado”, apuntó.
“Tienen incentivos para escribir titulares alarmantes, ya que te incitan a hacer clic debido a algo llamado brecha de curiosidad. Es fundamental que entiendas que el teléfono e internet son una herramienta, pero tú te conviertes en la herramienta si no estableces límites con tu teléfono”, remarcó.
El celular al baño
Robbins dio un consejo clave y reconoció que “la mayoría de la gente no hará caso”, pero apuntó: “Luego se quejarán de lo estresados y agobiados que están”.
“La herramienta número uno es esta: Nunca, jamás, duermas con el teléfono. Tienes que dejar el teléfono en el baño”, sostuvo.
La escritora dijo que hay estudios que demuestran “cómo el teléfono en la habitación, simplemente estando a tu lado, interrumpe tu sueño”, pero dejó eso de lado y se enfocó en lo que pasa al despertar: “Estás acostado en la cama, suena la alarma, tomas el teléfono, ni siquiera te levantaste y acabas de dejar entrar en tu habitación a las noticias del mundo y a miles de desconocidos en Instagram”.
“Estás revisando correos y mensajes de texto y te preguntas por qué estás estresado y agotado. Ni siquiera te levantaste de la cama y ya te metiste un montón de cosas en la cabeza, lo que significa que ahora eres lo último en la lista. Y si te quedas ahí tumbado y empiezas a desplazarte por la pantalla y eso activa tu respuesta al estrés, sin duda te costará más levantarte”, resumió.
Además, Robbins recordó que la ansiedad es mayor por la mañana, y que “hay razones científicas que lo demuestran”. “Es importante saber que si creciste en un hogar traumático o sufriste abuso, pobreza, intolerancia o racismo de pequeño, tuviste una experiencia caótica. Te despertabas en casa sin saber qué iba a pasar o qué iba a pasar al ir a la escuela (...). Eso es un trauma acumulado. Así que, si al despertar por la mañana lo primero que sientes es ansiedad, es una señal”, explicó.