En la lista de clubes con deudas ante la Asociación Uruguaya de Fútbol de cara a la nueva temporada aparece Peñarol, que debe abonar casi 350.000 dólares entre dos jugadores que ya no forman parte del plantel: Jaime Báez y Rodrigo Saravia.

“Tenemos que pagar antes de marzo. Por cómo se fueron dando los alegatos y demás, no es exigible ahora”, explicó Ignacio Ruglio, presidente de la entidad aurinegra, al programa Minuto 1 de radio Carve Deportiva.

Sobre Báez, que constituye “la parte más chica de la deuda”, sostuvo que le deben “premios y algunos salarios”. “Lo que estamos pidiendo es que resigne algo de eso porque así administramos el club”, reconoció, y aclaró que no es “nada nuevo”.

“Siempre pedimos al jugador que anduvo bien, si se va a ganar mucho, si puede dejar algo en el club. Y al que anduvo mal también. Después te puede decir ‘no voy a dejar nada’. Nosotros hacemos el intento. A veces pasa y a veces no”, argumentó.

En el caso de Rodrigo Cachete Saravia, afirmó que “reclama algo que tiene razón”. A mediados de 2024, tras un pasaje a préstamo por Gimnasia y Esgrima La Plata, el Rostov ruso le compró su pase a los carboneros, pero un año después se fue libre y recaló en Belgrano.

“Rodri reclama algo en lo que tiene razón: una cuota que se pagó de Rostov, pero Rostov nunca más nos pagó lo que nos debía. Rostov dice que no nos paga lo que nos debe porque Rodrigo se fue de Rusia sin aviso y nunca más volvió. Para la FIFA, es un problema entre Rodrigo y Rostov, no con Peñarol”, argumentó.

“La FIFA le dice a Rostov que nos tiene que pagar. Y nosotros le decimos a Rodrigo que, cuando cobremos lo que nos deben, le pagamos todo. Rodrigo y su agente nos dicen: ‘De lo que ya cobraste, dame mi parte’. Y nosotros les decimos que teníamos un millón de dólares de presupuesto ya planificado y lo perdimos porque él se fue”, agregó.

“Es una discusión que va a llegar a un ‘por lo menos dame 100 y cuando cobres dame el resto’, o va a exigir el total y va a llegar el momento en el que paguemos el total”, concluyó.