Peñarol dio un avance en la negociación con Flamengo de Brasil por la llegada de Nicolás de la Cruz y este sábado logró encaminar la vuelta del volante de la selección al fútbol uruguayo. 

El equipo aurinegro comenzó las charlas con el futbolista hace un mes a través de Diego Fernández, amigo del Bola y presidente de infraestructura de la institución, quien surgió como el primer intermediario de una negociación que llevan adelante el presidente del club, Ignacio Ruglio, y el dirigente Marcelo Solomita.

Si bien en un principio la llegada de De la Cruz, con 29 años y a meses de haber jugado un Mundial con la selección uruguaya, parecía compleja, las chances crecen a medida que pasan los días, según informaron a FútbolUy. “Viene bien”, comentó otra fuente.

La realidad es que Peñarol logra dar cada día un paso más y la situación se hizo probable por la voluntad del mediocampista, quien, además de manifestar desde el primer día su deseo de jugar en el club carbonero, le insiste a su entorno (representantes y Flamengo) para que el pase se concrete.

Desde el elenco mirasol hay optimismo y pretenden cerrar la llegada en la próxima semana, ya que Flamengo, que busca incorporar a Thiago Almada, se mostró en las últimas horas afín de rescindir el contrato del uruguayo.

El Mengão quiere concretar la contratación el argentino y, por otra parte, la salida de De la Cruz no solo liberaría un cupo de extranjero sino que también le permitiría a los brasileños desprenderse de un salario muy alto, que le pertenece a un jugador que no es titular y tampoco de las primeras opciones de recambio.

Si bien desde la representación del futbolista le recomendaron estar abierto a una posible venta y Flamengo podría pretender recuperar parte de la inversión que hizo por De la Cruz (cuando se lo compró a River Plate en 16 millones de dólares), la voluntad del jugador es lo que prima en la negociación y este ya rechazó una oferta del fútbol ruso.

Al volante, que es confeso hincha de Peñarol y desde lo económico estaría resignando una cifra millonaria debido a que tiene contrato vigente en Flamengo hasta junio de 2028, le seduce la posibilidad de retornar a su país natal para estar más cerca de su familia y además considera que en el fútbol uruguayo no tendría la misma exigencia que en el brasileño en cuanto a cantidad de partidos, algo que es clave. En los últimos meses arrastró problemas importantes en su rodilla.