El volante aurinegro, Guzmán Pereira que retornará ante Fénix a zona de volantes, expresó que la derrota ante Rampla: "dejó un sabor amargo", pero que "hay que levantar cabeza".

Pereira, en conferencia de prensa comenzó hablando de la derrota ante los picapiedras: "dejó un sabor muy amargo. Peñarol domino en el primer tiempo, genero chances pero no estuvo fino en la definición. Después ellos convirtieron y se hizo difícil, el nerviosismo nos jugó una mala pasada y no logramos encontrar el gol. Ahora hay que levantar la cabeza para lo que viene".

Consultado sobre el clásico, manifestó: "como jugador siempre lo tenés presente porque es el partido más lindo que tenemos en el año. Antes hay que enfrentar a un rival muy duro como Fénix y ganar para llegar al clásico arriba en el Clausura. Sabemos que dependemos de nosotros".

Sobre el duelo con los de Capurro expresó: "es un partido complicado, sabemos lo que son los equipos de Carrasco. Tenemos que tratar de encontrarnos, repetir lo del primer tiempo ante Rampla pero llegando al gol, conseguir los tres puntos y poco a poco encaminarnos al objetivo".

Por último analizó el devenir del Uruguayo y dijo: "está todo muy apretado. En un momento estuvimos líderes de la Anual, ahora están ellos (Nacional). Conseguimos algunos triunfos importantes para lo anímico y hay que volver a eso para llegar con toda la confianza al clásico".