Phoenix Suns venció este viernes a Golden State Warriors por 111-94 en un duelo a vida o muerte que deja a los de la Bahía de San Francisco con sabor a fin de era, con la interrogante sobre la continuidad de Steve Kerr en el banco.
Suns y Warriors se enfrentaban en el último partido del play-in por la última plaza disponible para los playoffs de la Conferencia Oeste, con Oklahoma City Thunder a la espera de rival.
Los Suns se marcharon 18 puntos arriba al final del primer cuarto (33-15), y aunque Golden State se acercó a solo cinco al descanso (50-45), no supo culminar la remontada.
Jalen Green lideró a los Suns con 36 puntos y un 14 de 20 en tiros de campo (70%), incluido un ocho de 14 (57,1 %) desde el perímetro. Devin Booker sumó 20 puntos y Jordan Goodwin 19.
Para los Warriors, Stephen Curry estuvo muy desacertado y no pudo repetir la hazaña del miércoles frente a los Clippers. Curry firmó 17 puntos, con un 25% en tiros de campo.
El mejor de Golden State fue Brandin Podziemski con 23 puntos y 10 rebotes, mientras que De'Anthony Melton, que aguantó al equipo en el tercer cuarto, aportó 16.
Draymond Green y Devin Booker se enzarzaron en los minutos finales, ya sin nada en juego, y ambos terminaron expulsados. Green se encaró con la afición de Phoenix mientras abandonaba la cancha.
La eliminación en el play-in deja a unos Warriors veteranos, muy castigados por las lesiones, abocados a reflexionar sobre su futuro, empezando por el banquillo, sin que Kerr haya aclarado siquiera si desea continuar.
A Curry, Jimmy Butler y Draymond Green, los tres por encima de los 36 años, les queda otra temporada de contrato.
Por su lado, los Suns vuelven al playoff en el primer año de Jordan Ott en el banquillo y tras la marcha de Kevin Durant a Houston.
Lo que tienen por delante es una misión casi imposible: Oklahoma City son los vigentes campeones y han sido el mejor equipo durante la temporada regular, con 19 triunfos más que Phoenix.
La eliminatoria arrancará el domingo, en el Paycom Center de Oklahoma City.
Orlando Magic se impuso este viernes a Charlotte Hornets por 121-90 y se quedó con la última plaza para playoffs en el Este, y se medirá a Detroit Pistons en primera ronda.
Con su eliminación, los Hornets quedan fuera de la postemporada por décima temporada consecutiva, la peor racha de la NBA.
Aun así, Charlotte se despide dejando un buen sabor de boca tras convertirse en uno de los equipos revelación de la temporada, con uno de los juegos más atractivos de la liga y con un rookie, Kon Knueppel, llamado a darles muchas alegrías en el futuro.
Este viernes, en Orlando, fueron irreconocibles. Los Magic, que a diferencia de su rival han dejado muchas más dudas a lo largo de la temporada, desplegaron una gran intensidad defensiva y ofensiva con la que anularon el juego de LaMelo Ball y compañía.
En el primer cuarto, los Magic firmaron parciales de 10-0 y de 13-0 que serían todo un presagio de cómo iría la eliminatoria.
Al borde del descanso, los Magic alcanzaron una máxima ventaja de +35, con unos Hornets completamente hundidos y sin respuesta al juego del equipo local, muy sólido en defensa, pero sin cometer faltas personales. Al descanso, el marcador era de 68-37.
LaMelo Ball anotó 21 puntos (de sus 23) en un tercer cuarto en el que los Hornets intentaron meterse en el partido. A dos minutos del final del cuarto habían recortado su desventaja a -23 y parecía que podían llegar a dar guerra.
Pero Orlando respondió con un desmoralizador 8-0 para cerrar el cuarto y sentenciar la eliminatoria. No dio para más.
Los Magic terminaron el partido con un 42 de 84 (50% en tiros de campo), ganaron 64-28 en la pintura, el rebote 49-34 y forzaron 20 pérdidas de los Hornets. Les lideró Paolo Banchero con 25 puntos, por 18 de Franz Wagner y 16 de Wendell Carter Jr.
Su intensidad defensiva dejó a los Hornets en un pobre 28 de 83 en tiros de campo (33,7%), incluido un 12 de 45 (26,7%) desde el perímetro, uno de los puntos fuertes de Charlotte, que esta temporada habían promediado 116 puntos por partido.
Los Magic estarán por tercera temporada seguida en el playoff, aunque por delante tendrán a Detroit Pistons, que cerró la temporada como líderes del Este con quince victorias más que Orlando.