En la presente jornada se conoció una historia más que marca que el legado que dejará Lionel Messi no se limita a lo que hace dentro de la cancha. Campeón del mundo y figura indiscutida, se hizo viral en la vecina orilla otro gesto silencioso y solidario que lo posicionan como referente absoluto fuera del campo de juego.

Tras la conquista en el Mundial de Catar 2022, el capitán de la Selección argentina protagonizó una acción que se conoció tiempo después, pero que generó un profundo impacto puertas adentro del predio de Ezeiza. Según reveló el histórico preparador físico Gerardo Salorio en la radio La Red de la vecina orilla, Messi decidió repartir parte del premio económico del Mundial entre todos los empleados de la AFA.

El gesto no fue menor. La distribución se hizo en partes iguales y, si bien no trascendieron cifras oficiales, Salorio dio una referencia contundente: el monto equivalía “casi a un departamento” para cada trabajador. Una decisión que, lejos de buscar reconocimiento público, refuerza el perfil bajo del capitán y su forma de liderar.

Pero no se trató de un hecho aislado. El propio Salorio recordó un episodio ocurrido en 2016, en plena crisis de la AFA, cuando los empleados atravesaban tres meses sin cobrar sus salarios. En ese contexto, un encargado del predio acudió a Messi para plantearle la situación.

La respuesta fue inmediata. Messi preguntó cuánto dinero se debía y, en cuestión de horas, el problema quedó resuelto. Sin anuncios, sin declaraciones y sin exposición mediática, el dinero apareció depositado en las cuentas de los trabajadores.

Es un tipo al que aman en el predio”, aseguró Salorio, quien además destacó su humildad y capacidad de adaptación. “Se maneja con naturalidad, es sencillo y está en todos los detalles”, agregó.

Ese vínculo cercano también se refleja en escenas cotidianas. Durante los festejos en Lusail, tras la final del Mundial, Messi fue protagonista de un momento que rápidamente se volvió viral: el abrazo con la cocinera del plantel, Antonia Farías en pleno campo de juego. Además, es habitual verlo en celebraciones íntimas, compartiendo cumpleaños junto al personal de la delegación, como uno más.