Este domingo la selección de Islandia cayó 5-2 ante Francia por los cuartos de final de la Eurocopa y le dijo adiós al torneo.
El combinado, que había clasificado por primera vez a la fase final del certamen, fue la gran revelación de la Euro, no solo por lo que hizo dentro de la cancha sino también en las tribunas.
Al final del encuentro ante los locales, al igual que en los partidos ganados, los jugadores islandeses se acercaron a sus hinchas y repitieron una particular celebración entre aplausos y gritos.
Islandia es un pequeño país de 330.300 habitantes que vivió como un hecho histórico la participación de su equipo en el torneo. Incluso su presidente estuvo en la tribuna junto al resto de los hinchas durante el último partido.