Este martes se cumplirán 19 meses de la libertad de Daniel Alves. Luego de pasar 14 meses en prisión por agresión sexual, y tras un año en libertad condicional, el exfutbolista brasileño quedó absuelto porque la Justicia española anuló la condena de cuatro años que se le impuso, dado que encontró “vacíos, imprecisiones, inconsistencias y contradicciones sobre los hechos, la valoración jurídica y sus consecuencias”.
El hecho ocurrió el 31 de diciembre de 2022 en una discoteca de Barcelona, pocos días después ingresó en prisión preventiva y el 22 de febrero de 2024 fue juzgado. No obstante, el 25 del mes siguiente salió en libertad condicional tras pagar un millón de euros como fianza.
Hoy, ya alejado del fútbol y tras haber recompuesto la relación con su esposa, Joana Sanz (quien dio a luz hace dos semanas del primer hijo juntos), volcó su vida hacia la religión y oficia de pastor en una iglesia evangélica en Girona, España.
Medios españoles y brasileños publicaron videos del exlateral de 42 años expresándose en un templo religioso, y afirmando que él hizo “un pacto con Dios”. “Hay que tener fe hermanos míos. Yo soy una prueba de eso. Porque aquí lo que Dios promete, es lo que Dios cumple”, exclamó a viva voz.
“En medio de las turbulencias, en medio de la tempestad, siempre hay un mensajero de Dios. Y ese mensajero, en el peor momento de mi vida, me recogió, me llevó para la Iglesia para el camino, y hoy yo estoy en el camino gracias a ellos”, valoró.
En su cuenta de Instagram, donde cuenta con más de 35 millones de seguidores y no permite comentarios de nadie en las publicaciones, suele compartir contenido religioso, ya sea con fragmentos de la Biblia acompañando imágenes o canciones interpretadas por él.