La Justicia laboral recibió, en las últimas semanas, una demanda de Diego Tato, trabajador del Hotel Punta Gorda (Colonia), que era operado por el Pit-Cnt y que cerró sus puertas en los últimos meses.

La medida judicial impulsada por Tato llega luego de que no arribara a un acuerdo con la central de trabajadores, que le quería pagar un despido de alrededor de $ 400.000, pese a que él entiende que la cifra asciende al millón de pesos.

La demanda, a la que accedió Montevideo Portal, indica que Tato comenzó a trabajar para el Pit-Cnt en febrero de 2014 como sereno, con un salario mensual nominal de $ 44.305.

“Mientras me encontraba con certificación médica por estrés laboral, fui despedido sin causa justificada, configurando un despido abusivo durante una enfermedad común”, añade el texto firmado por la defensa del trabajador, a cargo de Alba Beretta.

En la demanda, se asegura que el dirigente sindical Gabriel Melgarejo arribó un día al hotel y le dijo a Tato que pasaría del turno diurno al nocturno. Ante la pregunta del trabajador sobre si podía oponerse, Melgarejo respondió: “Es esto o nada”, según el texto.

Además de no abonar la debida compensación por nocturnidad, Tato acusa que el cambio de turno produjo una crisis en su familia que lo llevó a una separación de tres años de su pareja.

Más allá de las tareas como sereno, Tato debía “realizar mantenimiento del hotel, servir desayuno, hacer de recepcionista”. “Con tal de no perder el sustento para mi familia, no tuve otra opción que aceptar lo que se me imponía”, añade.

Tato considera en la demanda que sentía cierta tranquilidad porque estaba bajo el paraguas del Pit-Cnt, ya que “se suponía que ellos eran los máximos defensores de los trabajadores”.

“Por un lado, mi trabajo pendía de un hilo si no realizaba más tareas de las que me correspondían y, por otro lado, mi estabilidad laboral iba a ser la misma que la de un funcionario público, porque así me lo habían hecho saber”, indicó Tato en el documento.

La central de trabajadores tuvo la concesión del hotel desde hacía varios años hasta agosto de 2025, cuando se le comunicó a Tato, verbalmente, que se le pagaría un despido.

“En esa fecha [18 de agosto de 2025] me encontraba con certificación médica vigente por estrés laboral, emitida por la profesional tratante, situación plenamente conocida por la empleadora”, justifica el demandante.

Sobre el monto que se le ofreció, se agregaron documentos en la demanda para argumentar que fue “irregular y sin detalle”. “Sin incluir la indemnización legal ni los rubros correspondientes a licencia, salario vacacional y aguinaldo proporcional, y en todo momento nos aseguraban que teníamos trabajo para rato, que nos íbamos a jubilar estando ahí”, agrega el texto.

En la mediación previa entre las partes, que contó con la presencia del Ministerio de Trabajo, la central argumentó que, al no tener personería jurídica, no operaba como empleador directo.

Tato, por su parte, aseguró que durante sus años en el hotel, quienes le daban directivas, pagaban el sueldo y fijaban sus horarios y tareas eran dirigentes del Pit-Cnt.

A modo de ejemplo acerca de la relación directa entre el Pit-Cnt y el vínculo laboral con Tato, el demandante contó que en 2022 una trabajadora realizó una transferencia por error a su cuenta bancaria. Al devolver el dinero, Tato relató que fue enviado a una cuenta bancaria a nombre del expresidente de la central, Fernando Pereira. El comprobante del movimiento bancario también fue adjuntado en la demanda como prueba de la relación laboral con la central.

Finalmente, la demanda muestra una serie de cálculos para argumentar que se reclama una indemnización correspondiente a $ 1.115.508, cifra a la que se deben agregar intereses, ajustes legales, así como los costos del proceso legal.

La versión de la central

Con respecto al número de cuenta a nombre de Fernando Pereira, desde el Pit-Cnt explicaron que, al no tener personería jurídica, algunos productos financieros que contrata la central están a nombre de sus dirigentes.

Fuentes de la central indicaron a Montevideo Portal que los números de cuenta suelen estar a nombre de dirigentes; por ejemplo, se comparten entre los presidentes hasta que termina su mandato. De igual manera, el dinero que egresa e ingresa es administrado por la tesorería del Pit-Cnt.

Con respecto a la situación de Tato, los informantes coincidieron en que se le dieron “alternativas” y se contempló su situación antes de tomar la decisión de desvincularlo. Sin embargo, entienden que el tema está en la órbita de la Justicia y allí se deberá dilucidar.