Miramar venció a 25 de Agosto 74-61 en el clásico de Villa Dolores, que volvió a jugarse después de 8 años, en el escenario de Atenas.

Las dos hinchadas dijeron presente, ya que 450 personas prácticamente colmaron las instalaciones del Antonio María Borderes, en un clásico que se vivió en paz, tanto dentro como fuera del gimnasio.

El León comenzó de mejor forma, con aciertos detrás de los 6,75 y buenos minutos ofensivos de Nicolás Ibarra llegaron a darle ventaja de hasta 6 unidades. El ingreso de Leandro Blazina y una doble base conformada por Maximiliano Araújo, le dieron mejor conducción al Mono, que a pesar de haber jugado un pobre primer tiempo, cerró solamente a un triple 30-27.

En el complemento Miramar fue superior de arranque, Leonardo de Pena afinó la puntería y con 17 de sus 19 puntos en los segundos 20 minutos, fue clave para la remontada del equipo de la calle Santiago Gadea. Una defensa muy aguerrida en primera línea, con el ingreso del interminable Bicho Silveira, impidieron que las principales armas ofensivas del perímetro rival pesaran, no pudiendo influir en el juego ni Camilo Antunes ni Cococho Álvarez.

Camilo Colman se sumó a De Pena en el cierre y la fiesta fue Cebrita, desatándose el delirio de sus hinchas al sonar la bocina del final, en un triunfo muy merecido y disfrutado tras 8 años de no verse las caras, para mantenerse invicto en las 5 fechas disputadas.

Leonardo De Pena y Nicolás Ibarra fueron los goleadores del partido con 19 unidades.

Los otros resultados de la noche fueron los siguientes:

Lagomar 66 - CADER 64
Albatros 78 - San Telmo RS 69
Capurro 87 - Juventud 69
Auriblanco 89 - Reducto 64