El nuevo manual de estilo de las transmisiones de fútbol en partidos organizados por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) establece, entre otras cosas, una “prohibición editorial” por la que el poseedor de los derechos “debe asegurarse que el relato y los comentarios del partido no incluyan nada que, a exclusivo criterio de la AUF, sea falso o malicioso en relación a la AUF y sus competiciones”.

Además de que no se pueden filmar incidentes, en la línea de las transmisiones de la FIFA y la Conmebol, los periodistas de estas transmisiones no pueden “describir, comentar o hacer foco en incidentes de violencia”, entre los que se especifican, a modo de ejemplo, “peleas en tribunas, lanzamientos de proyectiles o bengalas”.

Tampoco pueden “mencionar, hacer referencia o leer pancartas, banderas o mensajes con contenido político, sindical, gremial o que contengan insultos a la AUF, autoridades, árbitros, jugadores, técnicos o presidentes de clubes”, porque “el foco de la narrativa y el comentario debe ser exclusivamente el desarrollo deportivo, el juego, la estrategia y el análisis técnico”.

Por otra parte, la AUF advirtió a los periodistas, antes de la final de la Supercopa Uruguaya, que “no se puede realizar, en ningún momento, cobertura de imágenes de video en vivo en ninguna plataforma”, ni siquiera “periodistas relatando y comentando desde la bancada o cabina, aunque sea sin mostrar la cancha”.

En ese contexto, quienes no concurrieron al Estadio Centenario este domingo para ver la final de la Supercopa Uruguaya que Peñarol le ganó a Nacional por penales, se quedaron sin ver por qué el partido estuvo detenido entre los 42’ y 48’ del segundo tiempo, cuando el árbitro Esteban Ostojich habló con uno de los encargados del operativo de seguridad y los capitanes de los equipos.

En ese lapso, la hinchada de Peñarol exhibió banderas de Nacional en la tribuna Ámsterdam, mientras que, en la Colombes, encendieron bengalas y algunas cayeron sobre el talud. Desde los altoparlantes se advirtió al público que, de no cesar esos comportamientos, se suspendería el partido.

Mientras tanto, la transmisión televisiva cumplió lo establecido por la AUF en su nuevo manual de estilo y alternó planos aéreos del Centenario con imágenes del árbitro, sus diálogos y las charlas entre algunos jugadores.