“Por momentos fuimos superiores y por momentos ellos encontraron su juego”, dijo Matías Arezo tras la victoria de Peñarol por penales en la final de la Supercopa Uruguaya ante Nacional, un resultado que le generó “felicidad”. “Es muy lindo vivir este tipo de momentos en el club, con el esfuerzo que hice por estar. Festejar este tipo de cosas es muy importante”, dijo.

Consultado por el favoritismo que se le daba a Nacional en la previa, fue claro: “No le damos bola. Entiendo que el periodismo haga su trabajo porque hay que hablar de fútbol y es lo que mueve. En ningún momento sentimos que ellos fueran favoritos, o más que nosotros. Lo demostramos en las finales, por más que no las ganamos. En el Campeón del Siglo, cuando jugamos, fuimos ampliamente superiores, y en la cancha de ellos se definió por un detalle”.

Respecto al cambio de sistema, explicó que “se trabajó en la semana” el 3-5-2 y que “había variantes para jugar así y de otra forma”. “El equipo se sintió cómodo de esa forma en la semana. Sabíamos que teníamos que controlar su juego directo con los dos nueves, sabiendo que, ganando esos duelos, después íbamos a poder jugar porque iban a haber muchos espacios. Por suerte, funcionó”, ponderó.

Remedi, Gularte y Britos

Eric Remedi, la figura del mediocampo mirasol, valoró que “se logró la victoria, que era lo que importaba”, luego de “un desgaste largo para ser un primer partido”. “Jugar 120 minutos está áspero. Por suerte, cuando nos expulsaron a uno se emparejó rápido y no sufrimos tanto”, agregó el mediocampista argentino.

El autor del tercer penal de Peñarol explicó que Jesús Trindade “se corrió la vida y se acalambró el gemelo” en el final. “Lo mandamos de nueve para que no se forzara tanto, pero seguía corriendo. Tuvimos que reagruparnos. Fue un partido en el que se jugó poco, pero se corrió mucho, de mucho desgaste”, indicó.

Emanuel Gularte, que fue amonestado a los 12’, explicó que “son estos partidos ásperos, la amarilla tempranera te condiciona un poco”. “Gracias a Dios me pude acomodar y pude terminar los 120 minutos”, agregó.

“Fue un partido durísimo, como toda final y como todo clásico. Fue un altibajo emocional constante. Por muchos momentos cambió el partido y tuvo muchos condimentos. Por suerte, pudimos coronarlo con victoria”, expresó.

Sebastián Britos, de buen debut oficial en el arco mirasol, destacó que su equipo “venía golpeado y remándola”, por lo que “lo sentía dolido”. “Esto es una revancha para todos ellos”, valoró sobre sus nuevos compañeros.

Se lució tapando el penal de Juan Cruz de los Santos, algo que “hace un par de días había pedido con anticipación para ver”. “Hoy una repasadita antes del partido y ahora el detalle minucioso”, agregó sobre los ejecutantes de penales de Nacional.