Una situación increíble se dio en el duelo entre Peñarol y River Plate en el Campus de Maldonado y que tuvo que ver con el retorno de Abel Hernández a Peñarol.

La Joya, el mejor jugador del Uruguayo pasado, regresaba al club de sus amores generando una gran expectativa en los hinchas, muchos de los cuales esperaban verlo en acción en una cálida noche de verano.

Titular para la Fiera, el nueve solo pudo estar en cancha seis minutos, ya que un balón largo que un zaguero de River no pudo sacar, generó un pique de la Joya que fue a buscar la pelota, trancó con el golero Beltrán ante su desesperación por despejar y cayó.

Si bien se incorporó rápido, instantes después se desplomó en el área, comenzó a tomarse la rodilla y entre lágrimas desconsoladas, se tapó la cara con la camiseta anticipando una dolencia física.

Y es que el hincha conoce mucho de eso ya que en el 2023 Hernández estuvo ausente por grandes tramos por lesiones, lo que fue uno de los factores que lo llevó a perder el Uruguayo ante Liverpool. 

Salió de la cancha, se probó, pisó fuerte, pero el dolor fue más y Aguirre mandó a Facundo Batista a la cancha, terminando anticipadamente su presencia y encendiendo las alarmas pensando en el futuro.

Ya en vestuarios, nuevamente el llanto y el primer diagnóstico de área médica carbonera: esguince de rodilla. Lo cierto es que se le realizarán más estudios para descartar una lesión de mayor entidad.

El pasado

En la temporada 2023, Hernández padeció múltiples problemas físicos que condicionaron su rendimiento y disponibilidad con la camiseta de Peñarol. En ese año, el delantero sufrió varias lesiones musculares que lo llevaron a perderse partidos claves del Uruguayo, y en varias oportunidades adelantó su regreso antes de estar plenamente recuperado, lo que provocó recaídas.

En particular, se desgarró el 19 de agosto de 2023, lo que lo dejó fuera de acción por varios encuentros y provocó que se perdiera distintos compromisos del torneo. Tras regresar antes de tiempo para jugar frente a Defensor Sporting el 7 de octubre, volvió a recaer con un desgarro en el recto anterior del cuádriceps, perdiéndose luego varias fechas del campeonato.

Además, Hernández mismo reconoció que en 2023 se apresuró en volver a jugar pese a no estar completamente recuperado, lo que derivó en recaídas y molestias recurrentes durante buena parte de ese año.