El Consejo Directivo Central de la Universidad de la República (Udelar) aprobó un documento abocado a la “política institucional” de la inteligencia artificial (IA) en la casa de estudios, según informó en primera instancia La Diaria y confirmó Montevideo Portal.
El informe, de unas 15 páginas, detalla los “principios rectores” para el uso de esta herramienta en la institución educativa terciaria.
Según el documento, la universidad “entiende conveniente reconocer explícitamente” ciertos principios de “orientación o guía” para el “desarrollo y uso responsable” de la IA.
Los principios rectores establecidos, pues, son 11:
1) Interés general y centralidad de la persona humana
2) Equidad y no discriminación
3) Transparencia y explicabilidad
4) Autonomía académica y de gestión – control humano
5) Derecho a la intimidad, protección de datos personales y derechos de autor
6) Ética e imparcialidad
7) Seguridad y gestión de riesgos
8) Soberanía
9) Sostenibilidad
10) Formación y desarrollo de capacidades
11) Participación
De tal forma, el grupo de trabajo para estudiar la aplicación de la IA —creado en abril de 2025 por resolución del CDC— propuso “un esquema de trabajo para avanzar hacia […] la elaboración de guías para la implementación de IA y su gobernanza”.
Estas acciones incluyen la realización de jornadas de “sensibilización” sobre el uso de IA en la universidad o la elaboración de guías de uso de IA, que deben ser “específicas” y con las “particularidades de cada función universitaria”.
“Se propone al Consejo la conformación de un esquema de trabajo articulado, mediante la creación de ámbitos específicos encargados de desarrollar guías de implementación y uso de la inteligencia artificial en sus respectivos dominios. Se sugiere en principio la conformación de cinco subgrupos específicos: cuatro liderados por los prorrectorados (Enseñanza, Investigación, Extensión, Gestión), y un grupo centrado en Servicios de asistencia en salud, para elaborar estas guías específicas”, detalla el documento de la Udelar.
La Facultad de Ingeniería ya había aprobado su propia guía que, de hecho, sirvió como base para la elaboración de este documento.