Sergi y Oriol se conocieron vía Twitter, cuenta la crónica de Albert Doménech, para el diario La Vanguardia. Su amistad, surgida de varias cosas en común, incluye al fútbol, y un día de setiembre de 2010 decidieron dar vida al Tweet United (http://twitter.com/tweetutd), un cuadro de fútbol cuyos miembros se reclutaran vía Twitter.
Rápidamente juntaron a varios ciberamigos que se plegaron a la propuesta de despuntar el vicio y hacer un poco de ejercicio. Consiguieron un patrocinador, vía Twitter, por supuesto, que les cedió las camisetas, y, entre los usuarios de la red de microblogging, surgió quien diseñara el escudo y quien se hiciera cargo de la prensa.
Cuentan que, de tan twieros, buscaron una liga amateur que jugara los lunes, para que los partidos no interfirieran con la vida social de los jugadores.
El club tiene, además, otros fines que trascienden lo deportivo: varios miembros del Tweet posaron para un calendario a beneficio del proyecto Enfermos Olvidados de Médicos Sin Fronteras. Y eso no es todo: como las chicas también quieren divertirse, ya incorporaron fútbol femenino.