La creación de una nariz electrónica avanzada parece estar cada vez más cerca, como una forma no solo de replicar el olfato humano, sino también superarlo en precisión y utilidad.
Un reciente artículo publicado en Nature destaca avances significativos en el desarrollo de chips de detección de olores que, según señala, tienen una precisión comparable a la del olfato humano.
Esta nueva generación de sensores, conocidos como “e-noses”, se basa en la computación neuromórfica, inspirada en el funcionamiento del cerebro y del sistema olfativo biológico.
La nariz humana puede identificar hasta un billón de olores con una eficiencia energética impresionante, algo que los sensores artificiales aún no han logrado replicar. Sin embargo, los científicos buscan lograrlo mediante chips olfativos que utilizan redes de sensores para reconocer patrones de olor por medio de una combinación de señales, de acuerdo con lo consignado por el portal especializado ExtremeTech.
En esta línea, un equipo surcoreano ha logrado simular una neurona olfativa en funcionamiento.
El sitio también aborda los múltiples usos que podría tener esta tecnología, como oler gases potencialmente letales y detectar peligros biológicos en caso de que las inspecciones visuales no logren advertirlo.