Un trabajo realizado por el Grupo de Investigación en Procesos Químicos, Catalíticos y Biotecnológicos de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales, en el Laboratorio de Materiales Nanoestructurados y Funcionales, estudia las propiedades de resistencia de fibras de plátano y banano adicionadas al cemento, según reporta Dicyt.
Inicialmente se realiza un procedimiento mecánico en el cual se extrae la fibra que luego se seca al aire libre y a temperatura ambiente. Posteriormente, en el laboratorio se recubre con óxido de manganeso, que le proporciona durabilidad y protección al material lignocelulósico de la fibra, gracias a sus propiedades semiconductoras y a su resistencia a altos niveles de acidez.
"Las fibras se sintetizan en un medio alcalino (altas concentraciones de pH), y gracias al óxido no se degradan. El óxido de manganeso resiste altos niveles de pH e interactúa fácilmente con el medio, lo cual le da mayor adherencia a la matriz cementicia, permitiendo una resistencia y flexión bastante altas", explica la profesora Nayda Patricia Arias, integrante del grupo.
Según la investigadora, reportes del Instituto Americano de Concreto (ACI, por sus siglas en inglés), elementos como las fibras de aramida, vidrio, nanotubos de carbono o acero en pequeñas cantidades, se podrían adicionar al cemento para mejorar sus condiciones de resistencia y flexión.
"La fibra natural se somete a un proceso químico del cual se obtienen longitudes y diferentes concentraciones. Al ser adherida a la matriz cementicia formaría parte de las tejas de las casas, por ejemplo", comenta la experta.
Según un estudio realizado por la Universidad Nacional Sede Manizales sobre cadenas de suministro verde y su aplicación en la agroindustria, la producción de plátano en Colombia genera aproximadamente 75% de residuos que pueden ser aprovechados por su material lignocelulósico.
Por eso, la utilización de estos residuos ayudaría a reducir el impacto ambiental que causa su acumulación.