El presidente de Chile, Gabriel Boric, se reunió el viernes con comunidades indígenas del norte de Chile para discutir la Estrategia Nacional del Litio planteada para la explotación en salares de este metal vital en la transición hacia las energías limpias.

La estrategia contempla una asociación pública-privada para la explotación litio, en la que el Estado tomará el control de todo el proceso de explotación en distintos salares ubicados en el norte del país.

Comunidades indígenas han manifestaron su preocupación por el impacto ambiental de esta actividad en lugares que permanecen casi sin intervención humana y con una muy particular biodiversidad.

"Uno no puede asegurar que no va a haber ningún tipo de afectación. El tema es que todos los impactos sean conversados, con perspectiva de sostenibilidad", dijo el presidente Boric tras la reunión con representantes de los pueblos indígenas Atacameño, Colla, Quechuas y Aymara.

La cita se llevó a cabo en la región de Atacama, a 1.600 kilómetros de la capital chilena, cerca del salar de Atacama, el único lugar donde por medio de un sistema de concesiones dos empresas privadas explotan el litio de Chile, que es el segundo productor mundial de este metal ligero.

"Desde que nuestros antepasados comenzaron a habitar el gran salar siempre velaron por la protección del ecosistema (...) nosotros no somos un lugar de sacrificio", afirmó Vladimir Reyes, presidente del Consejo de Pueblos Atacameños, en una entrevista al diario La Tercera. 

Chile produce el 34% del litio en el mundo y se estima que tiene el 36% de las reservas del planeta, clave en el objetivo de varios países de alejarse de los combustibles fósiles ante la crisis climática.

Varios países han mostrado interés en crear alianzas para la explotación de este mineral. Hace dos semanas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció el desarrollo de una alianza estratégica con Chile para trabajar el también llamado "oro blanco".

El año pasado las exportaciones chilenas de litio crecieron más de seis veces, pasando de 1.233 millones de dólares en 2021 a 8.930 millones de dólares, según datos del Banco Central de Chile.

AFP