Anthropic, la empresa detrás del asistente de inteligencia artificial Claude, publicó su informe de amenazas de septiembre de 2026, que cubre el período entre diciembre de 2025 y agosto de 2026. El documento revela dos tipos de abusos graves: intentos de usar Claude para desarrollar armas biológicas y campañas de destilación ilícita —es decir, el robo encubierto de capacidades de una IA para replicarlas en otro sistema— llevadas a cabo por laboratorios de inteligencia artificial chinos.
Según diarioestrategia.cl, que cita el informe de Anthropic, la compañía identificó cinco casos en los que actores maliciosos intentaron aprovechar las capacidades científicas de Claude para investigación biológica peligrosa. La empresa aclara que en ninguno de estos casos hubo creación directa de armas biológicas, pero la preocupación es real: sus modelos más avanzados, Claude Fable y Mythos, sí tienen el potencial de asistir en investigaciones de este tipo.
Los casos detectados incluyen: una solicitud para redactar una petición de financiamiento de investigación orientada a aumentar la transmisibilidad del virus del Chikunguña (que se transmite por mosquitos); consultas sobre cómo variantes de la gripe aviar H5N1 podrían adaptarse para propagarse más fácilmente entre mamíferos; intentos de modificar toxinas conocidas para hacerlas más resistentes o capaces de penetrar células; búsquedas de proveedores de síntesis de ADN o ARN con controles de seguridad débiles; y solicitudes para optimizar el manejo de patógenos peligrosos sin credenciales institucionales.
Ante cada caso, Anthropic suspendió de inmediato las cuentas involucradas y las claves de acceso a la API (la puerta técnica que permite conectar aplicaciones externas con el modelo). Además, implementó filtros más estrictos en sus versiones más avanzadas para bloquear un espectro más amplio de consultas biológicas de doble uso —ese término refiere a conocimiento científico legítimo que también puede usarse para fines dañinos.
Empresas chinas espiaron el razonamiento de Claude
La segunda parte del informe aborda la destilación ilícita, una práctica que en principio puede ser legal —usar las respuestas de una IA avanzada para entrenar a otra— pero que en este caso se usó sin autorización y a una escala masiva. Según Anthropic, citado por diarioestrategia.cl, laboratorios de inteligencia artificial vinculados a China fueron los principales responsables.
La empresa menciona directamente a DeepSeek, Xiaomi, Moonshot y Alibaba. Este último protagonizó lo que Anthropic califica como el mayor ataque de destilación que haya visto hasta ahora: entre mayo y julio de 2026, actores vinculados a Alibaba lanzaron más de 151 millones de transacciones desde más de 3.500 cuentas fraudulentas, con picos diarios cercanos a los 3 millones. El objetivo era extraer las transcripciones del razonamiento interno de Claude Opus 4.6 y 4.7 para entrenar los modelos Qwen e incorporar nuevas capacidades en las versiones Qwen 3.5, 3.6 y 3.7.
La destilación ilícita le permite a un competidor obtener, en mucho menos tiempo y con mucho menos gasto, capacidades que de otro modo le llevarían años y millones de dólares desarrollar. Es, en la práctica, un atajo para copiar el trabajo ajeno sin pagar por él.
El informe no menciona consecuencias legales para ninguna de las empresas nombradas. Anthropic no hizo comentarios adicionales más allá de lo publicado en el documento.