El pasado 9 de febrero, las fuerzas policiales de Brasil y Uruguay participaron de una persecución que culminó con la captura de cuatro individuos.

Según informaran medios fronterizos, el episodio comenzó en Rivera, cuando efectivos policiales se lanzaron en pos de un vehículo sospechoso. El incidente adquirió rápidamente estatus internacional, cuando el auto en cuestión cruzó la frontera y comenzó a ser perseguido también por policías de ese país.

La persecución terminó cuando el auto chocó con una columna. En el interior del vehículo fueron encontradas drogas, objetos contundentes que podrían ser usados como armas y algunos teléfonos celulares.

Los cuatro ocupantes del vehículo fueron detenidos y quedaron bajo arresto en Brasil.

En las últimas horas, un video de la persecución se hizo viral en Argentina y se transformó en un tópico más de la presunta “parsimonia provinciana” en contraste con el frenesí urbano de Buenos Aires.

“En Uruguay, en medio de una intensa persecución, los ladrones y los policías hicieron gala de su educación vial: pusieron las luces de giro en cada esquina”, publicó el medio El Canciller, en un posteo que acumuló interacciones, incluidos comentarios humorísticos y elogiosos acerca de la conducta de perseguidores y perseguidos.

Sin embargo, un internauta aportó una versión que brindaría una explicación más prosaica a los hechos: ambos coches serían de la policía, y el primero guiaría al segundo.