La Fiscalía de Homicidios de tercer turno logró este miércoles la imputación del hombre de 30 años que apuñaló y mató al delivery en Cuareim y Colonia, en el Centro de Montevideo.
Las autoridades establecieron que la víctima, de 62 años, no murió porque el homicida le hubiera incrustado un destornillador, sino un cuchillo, que hasta el momento no ha sido incautado.
El fatal desenlace se dio a raíz de una discusión entre los dos hombres. En determinado momento, según los videos, el agresor descendió del auto e intercambió algunas palabras con el repartidor.
Tras esto, volvió al vehículo y tomó el cuchillo para luego clavarlo directamente en el vientre de la víctima. Las pericias iniciales sobre el cuerpo indicaron que fue “un objeto punzante”, dado que rompió la campera que el hombre llevaba puesta.
En la audiencia de este miércoles, se ratificó que el incidente surgió por una discusión en el tránsito, que venía de varias cuadras. El agresor propinó insultos que fueron respondidos por la víctima y, al ver el semáforo en rojo al llegar a la calle Colonia, frenó su auto. En concreto, el enojo del conductor se dio por un altercado que entendió como una maniobra abrupta e ilícita por parte de la moto.
Allí encaró directamente a la víctima y, según la defensa de la familia, en todo momento se mostró agresivo y con intención de herirlo.
La Justicia, tras el pedido de la Fiscalía, formalizó una investigación contra el hombre por un delito de homicidio a título de dolo eventual.
El ilícito está regulado por el artículo 310 del Código del Proceso Penal y establece una pena mínima de dos años y una máxima de 18 años.