El viernes pasado los medios locales informamos sobre un principio de acuerdo entre Uruguay y Argentina por el monitoreo de la planta de UPM-Botnia, a pesar de que no se había producido ningún informe oficial por parte de los cancilleres.

La noticia había sido motivada por las declaraciones de Timerman en su cuenta de Twitter. El canciller argentino había aclarado lo siguiente: "Hemos decidido abrir al control científico, y sólo científico, a todos los establecimientos industriales y agrícolas que estén sobre ambas márgenes del Río Uruguay y en primer lugar la planta de Botnia-UPM, así como aquellos que se instalen en el futuro", dando a entender que había un principio de acuerdo.

Luego que los medios se hicieran eco de estas declaraciones, respaldadas además por el vicecanciller uruguayo Roberto Conde con sus afirmaciones respecto a un "acuerdo cerrado", el propio Timerman lo negó a través de Twitter.

"Nuestra Cancillería desconoce a qué se refiere", dijo Timerman, admitiendo luego que las negociaciones se habían estancado.

La cuenta de Twitter de Timerman parece haberse convertido en la principal fuente de información sobre el caso en los últimos días, ante la falta de noticias oficiales desde mediados de la semana pasada. El canciller argentino, además, ha utilizado su perfil de una forma activa, respondiendo a la prensa, desmintiendo informaciones y hasta replicando con dureza a algunos artículos.

El fondo actual del perfil de Timerman, por ejemplo, tiene su propia caricatura publicada en Clarín, que lo muestra con la boca "censurada", un dibujo criticado por el propio canciller a través de Twitter.

"Siempre voy a tener tiempo para terminar de componer la relación con Uruguay. Es una prioridad para ambos países", es la última frase que dedicó al conflicto, en respuesta a una interrogante del programa "De 8 a 10" de Radio Uruguay.

El fin de semana, sin embargo, Timerman había tenido tiempo para denunciar al diario El País por un presunto ataque anti semita "Denuncio al diario EL PAIS (Uruguay) por avalar un ataque antisemita hacia mi persona", dijo, linkeando a un blog alojado por dicho matutino que expresaba algunos conceptos sobre su religión. "Espero que el diario El País no se preste a atacarme por mi religión y mantengamos cierta cordura en el debate", agregó.

Luego que El País eliminara la publicación en la que se hacía referencia a él, Timerman dio por finalizada la discordia: "Ha sido suprimido el ataque antisemita q se me hizo desde el diario El País (URU). Agradezco a todos los que acompañaron con su indignación", posteó

El canciller, probablemente el político rioplatense más activo en las redes sociales, realiza una apología firme de este medio, aunque hay causado un poco de confusión el pasado viernes sobre el acuerdo por el monitoreo. "La Nación corrigió la info falsa sobre mi 'reunión en Uruguay'. ¿Ven que Twitter funciona para comunicarse y dar información cierta?", concluyó en un tweet del fin de semana.

Timerman, además, tiene integrado el uso de Twitter dentro de sus funciones en la Cancillería. A diario, dedica una buena parte de su tiempo a contestar las inquietudes de sus "seguidores" (7.663), desmentir informaciones sobre él en los medios, retrucar a la opinión de algunos periodistas y va modificando de paso la relación de los políticos con la prensa, en una interacción permanente que va permeando y modificando los roles asumidos en la prensa tradicional.