La brasileña Adriana Araujo, primera latinoamericana medallista olímpica de boxeo, es una futbolista frustrada que hace 12 años se puso a boxear para bajar de peso y quedó encantada con el arte de pegar sin recibir. "Yo no iba a ser boxeadora, lo mío era el fútbol, pero un día practiqué pugilismo para bajar de peso y aquí sigo", aseguró la deportista de 31 años, originaria de Bahía.

Araujo mostró versatilidad y exactitud en su golpeo para vencer este lunes 16-12 a la marroquí Mahjouba Oubtil y asegurar en el peso ligero una medalla de bronce que intentará mejorar en par de días en un pleito de semifinal ante la subcampeona mundial Sofya Ochigava, quien la derrotó 15-6 en el pasado Mundial.

Aunque el torneo de boxeo de los Juegos Olímpicos empezó el 28 de julio, las mujeres debutaron apenas ayer y este lunes, menos de 24 horas más tarde, tuvieron sus segundas peleas."Eso me afectó, tuve que bajar de peso y pelear con cansancio, pero llevaba 12 años en espera de pelear en unos Juegos Olímpicos y ahora estoy feliz con la medalla, aunque voy por más", observó.

Tatuada en gran parte de su cuerpo, Adriana es una peleadora de personalidad que impone respeto en el ring, aunque abajo se mostró amistosa y dijo estar agradecida por la posibilidad de dar la primera medalla olímpica de la historia a América Latina.

"Es un honor esto, pero yo voy por más. No es imposible ganar el oro", dijo la brasileña, única latina sobreviviente en el boxeo de los Juegos de Londres 2012, luego de la eliminación este lunes de la venezolana Karlha Magliocco 24-16 ante la estadounidense Marlen Esparza en un pleito de la división mosca.

EFE l Montevideo Portal