En su último anuncio publicitario, la marca de cámaras GoPro encomendó a Andy Casagrande, uno de los realizadores de la "Semana del Tiburón" una tarea muy especial: colocar una cámara encendida sobre uno de esos escualos.
Casagrande se sumerge en las costas de Bahamas, y en medio de un verdadero hervidero de tiburones logra enganchar el dispositivo en la aleta dorsal de un tiburón martillo. El video obtenido ofrece un breve pero interesante recorrido por el fondo del mar, a "vista de pez".
Kim Holland, un experto en tiburones consultado al respecto de esta acción, dijo que transformar al animal en camarógrafo probablemente no le haya causado daño alguno, pero que tampoco fue un acto de relevancia científica.
"Depende mucho de cuánto haya durado el contacto. Si es corto, lo más probable es que el tiburón no resulte dañado. Por otra parte, un contacto tan breve entre la cámara y el pez, no aportará nada a la comprensión científica de la biología del tiburón martillo", expresó.