Como los superhéroes, Luis Magallanes tenía una identidad oculta. Durante el día era profesor de educación secundaria y, durante la noche, se transformaba en Dulce Polly, una mujer escandalosa y atrevida con la que llenó de humor fiestas y eventos durante años.
En los coloridos zapatos de esa mujer desenfadada, Magallanes llevó alegría y humor a numerosos escenarios, y también a las redes sociales, donde las aventuras y romances de Polly solían hacerse virales.
En los últimos tiempos, y tal como informáramos, la salud le jugó una mala pasada: un cáncer de faringe lo condujo a repetidas hospitalizaciones y lo obligó a solicitar ayuda económica para sufragar sus tratamientos.
Días atrás ingresó a CTI, y sus allegados lanzaron una campaña para conseguir donantes de sangre. En las últimas horas, se produjo su lamentable deceso, según adelantó en redes sociales el comunicador Nicolás de León.