El carnaval de Artigas, uno de los más convocantes del país, volvió a llenar de música, brillo y color las noches del norte del 14 al 16 de febrero, como desde hace más de 40 años.

Con fuerte influencia de la cultura brasileña, el desfile por la avenida principal de la ciudad reunió a miles de personas que, como cada año, se acercaron para disfrutar de las escuelas de samba, las comparsas y las propuestas musicales que distinguen a esta celebración fronteriza, que no se detuvo por los diluvios de la velada.

La capital departamental, Artigas, se transforma durante varias jornadas en un escenario a cielo abierto. El carnaval artiguense apuesta a la estética y dinámica propias del samba, una característica que está ligada a su cercanía con Brasil.

La directora general de Secretaría, Florencia Ualde, afirmó, a fines de diciembre, que “el carnaval es una de las manifestaciones más vividas, queridas y alegres del país”.

El representante de la Federación de Escuelas de Samba de Artigas, Denis Silveira, había destacado que este 2026 participarían nueve escuelas de samba: cinco en el Grupo Especial y cuatro en el Grupo Oro, con aproximadamente 6.500 personas en total.

Además de su valor cultural, el carnaval de Artigas tiene un fuerte impacto económico y social, movilizando sectores como la gastronomía, hotelería, industria textil y producción artística. Es una “fiesta inclusiva, plural y libre de discriminación”, en la cual “la diversidad es celebrada como una fortaleza”, destacaron desde Presidencia.