En "Cloverfield" apareció Odette Yustman en lo que sería su primer trabajo cinematográfico de trascendencia.

Claro que la película, por su estilo de rodaje y su temática, no permitía hacer demasiado énfasis en la belleza de la joven, que de todos modos tuvo oportunidad de lucir su silueta en algunas escenas románticas con el protagonista.

Su carrera siguió con otras producciones de no relativa magnitud, pero la joven siguió cultivando un físico y una apariencia arrolladora, que llegó en estos días a las páginas de la revista Esquire.