El británico John Moore, quien tenía 86 años al momento de fallecer, fue el "simpático abuelito" que -según la marca de refrescos- transmitía mejor que nadie el espíritu navideño.
Si bien Moore trabajó en numerosas piezas publicitarias de la marca, los spots televisivos previos a las navidades de 2005 y 2006 fueron los que le granjearon mayores simpatías.
Las causas del deceso no se informaron oficialmente, pero el periódico Express señaló que el anciano llevaba largo tiempo luchando contra un cáncer de pulmón.
Su funeral fue realizado en la localidad de Burgess Hill, donde Moore vistió su "uniforme" rojo y blanco en eventos de caridad hasta que el deterioro de su salud se lo impidió.
Según la prensa de su país, cuando no hacía de Papá Noel, Moore se ganaba la vida como taxista o camarero.
Un vocero de Coca Cola destacó que la multinacional "recibió con tristeza la noticia de la muerte de John. Nuestros pensamientos están junto a su familia y su comunidad".