Lionel Messi fue uno de los "ausentes" de la Copa del Mundo que está por terminar, junto a otras figuras como Cristiano Ronaldo. El argentino intenta borrar el trago amargo de vacaciones en Río de Janeiro, cuenta El Comercio.

Alquiló una habitación en un hotel con vista al mar, en compañía de su novia, Antonella Roccuzzo. Sorprendido por la prensa, se negó a dar declaraciones.

No tendrá un descanso total, ya que el miércoles próximo participará en un encuentro entre los "Amigos de Messi" y el "Resto del Mundo". Allí jugarán los uruguayos Diego Lugano y Sebastián Abreu, entre otros. Cuatro días después, jugará un partido benéfico en Brasil, organizado por su colega Deco.

En lo que respecta a Antonella, la novia del destacado futbolista, es rosarina al igual que Messi. Se conocieron en diciembre de 2008, cuando viajó a Argentina a pasar las fiestas con su familia. La relación se hizo pública unos meses después.