La Policía reconoció este viernes a dos agentes de la fuerza por salvarle la vida a un niño de cuatro años, quien salió de la piscina en su casa y agarró un celular que estaba enchufado. Esto le provocó una descarga eléctrica que lo electrocutó. Cuando los policías llegaron, el menor estaba prácticamente sin signos vitales, de acuerdo con lo que dijeron los funcionarios.
Por su parte, la madre recordó lo que le sucedió a Santiago Reboiras y detalló que “había salido de la piscina y quería ir a la cocina a buscar un helado”. “Para eso pasó por nuestro dormitorio, vio el celular cargando y lo desconectó, pero quedó pegado al cargador”, añadió en diálogo con El Telégrafo.
Esto fue lo que le provocó la descarga eléctrica, de la que se pudo liberar gracias a su abuela. Los padres pensaron que el niño estaba bien, dado que salió caminando, pero al llegar al patio se desplomó.
“Empezó a convulsionar y vimos que se estaba poniendo violeta. Mi papá le empezó a hacer respiración boca a boca y yo llamé varias veces al 911, desesperada porque casi no tenía latidos”, rememoró la mujer.
En medio de la desesperación, el abuelo de Santiago dijo “está muerto”, algo que su madre no podía aceptar. “Salí a la calle y justo venía la patrulla con los muchachos”, apuntó.
La madre comentó que en la mutualista le explicaron que las primeras 24 horas sería clave, dado que podía haber sufrido muerte cerebral. Sin embargo, Santiago despertó en menos de un día.
“Hoy corre, juega, está bien. Gracias a ellos y también a mi papá”, comentó la mujer entre lágrimas.