Lindsay Lohan grabó un cortometraje que se describe como "como un retrato psicológico", en el que la rubia, en el candelero en los últimos años por sus problemas con la Justicia, aparece en bikini y muy sensual en el agua.

Richard Phillips, el realizador del cortometraje, dijo que "Lindsay tiene una presencia increíble emocional y física en la pantalla que contiene una vulnerabilidad existencial".