La ex Gran Hermano Brasil -país donde el producto prendió fuerte y acumula puntos de rating- levantó polémica en su declaraciones de semanas atrás a la revista Paparazzo, propiedad del Grupo Globo. Allí afirmaba su "pelirrojez" absoluta, y decía que si alguien quería comprobarlo con sus propios ojos, debería ponerse con 800.000 reales, lo que es decir casi siete millones de nuestros pesos.

Oriunda de Minas Gerais, Amanda supo ser Miss Divinopolis, y cuenta que tuvo su debut sexual a los 17 años, y no lo pasó muy bien. "No fue una sensación agradable, pero creo que no lo es para nadie en la primera vez", comenta.

Luego de esa experiencia, transcurrió un año hasta que ella y su novio de entonces se pusieron "en sintonía" y comenzaron a gozar del sexo.

Orgullosa de su cabellera, comenta que "ser pelirroja no es algo común en Brasil, así que los hombres sienten mucha curiosidad por saber cómo soy sin ropa. Y cuando lo averiguan realmente se sienten muy estimulados", declara.

Tras dos años sin aparecer en la revista del conejito, Amanda es la chica de tapa de la edición de mayo.