Hace 19 años que caminan juntos, y eso no les impide seguir planteándose nuevos desafíos. Con ganas de meter mano en cosas nuevas, La Vela Puerca decidió trascender la barrera de aquel documental que registró las primeras 14 temporadas de la banda y salir de la historia de vida para mostrar lo que pasa arriba del escenario: eso es "Uno para todos".

"Uno para todos" es el segundo DVD de la banda y el segundo que hace con ellos el realizador Agustín Fernando Trenchi, que está a días de salir al mercado. Se pondrá a la venta en simultáneo en disquerías de Uruguay y de Argentina el próximo 25 de julio, día en el que además quedará disponible para ser descargado desde la web de la banda, con costo mínimo. Es un fiel registro que en casi dos horas resume lo que fueron los tres shows en vivo que tuvieron lugar en el mítico Luna Park en agosto de 2013, que viene acompañado de dos clips extra y de dos discos de audio, y de unas cuantas hojas gruesas que hacen de mini álbum velero. En la mano, parece ser un libro de tapas duras con un cuento largo que contar.

Aprovechando la presentación de un adelanto de este material que se hizo el jueves en Lindolfo, Montevideo Portal dialogó con Ferrando, responsable de este proyecto, y con Sebastián Cebreiro, o el Cebolla para la mayoría de la gente.

Normalmente anormales

Así son ellos, dice Agustín, uno más de la familia de La Vela, aunque no le toque subir al escenario instrumento en mano. Hablarán muchas veces él y el Cebolla de "la gran familia de La Vela", algo que para el primero, que para nada se siente ajeno (tampoco se lo hacen sentir), es "increíble". "De hecho, no lo podría llamar trabajo. No debería decirlo frente a ellos", dice refiriéndose a lo que significó estar a cargo por segunda vez de un DVD de esta banda.

"La familia de La Vela Puerca es algo que te enamora cuando lo ves, o por lo menos a un tipo como yo. Me resultó muy atractivo cuando los conocí y vi cómo vivían la vida, ser amigos, ser banda, con lo complejísimo que es tener ocho o diez artistas conviviendo y yendo siempre para el mismo lugar. Por algo no todas las bandas perduran. Son matrimonios de 14 las bandas; es como milagroso que perduren, y no es casualidad", asegura, plenamente enamorado de la banda. A su lado, el Cebolla asiente, dándole -como casi siempre- la razón.

Para Ferrando, responsable de Tiranos Temblad (Sebastián dirá que el proyecto fue inspirado en la banda, y que como ellos inventaron a Agustín, en parte les pertenece), esa filosofía de vida y de trabajo fue la que lo atrapó, y la que lo convenció a hacer este "hermoso desafío". ¿Cuál fue el desafío? Hacer un producto en el que se transmitiera la misma emoción que él ha sentido cada vez que ha visto a esta banda, su familia, tocar en vivo.

"Estar pensando en la computadora y que la emoción te trascienda es algo que a mí no me pasa con otras cosas, y eso te genera una responsabilidad. Soy como el representante en video de lo que ellos están haciendo, y es una gran responsabilidad estar a la altura. Por eso el gran desafío era transmitir el gran abanico de emociones por el que pasa este show de la mejor manera; que trate de llegar a la gente en sus casas como si estuvieran en el show", explica.

Sebastián "el Cebolla" Cebreiro. Foto: Juan Manuel López | Montevideo Portal

¿Si se logró? "Con creces", dice el Cebolla, que explica que llamaron a Agustín para convocarlo sabiendo que él podría involucrarse en la historia de ellos, que ahora es de todos. "Más allá de que contás una historia que no es la tuya, tenés que tener un lenguaje para interpretar esa historia. Un día lo llamé y le dije: ‘Hay diez mil formas de contar una historia. Me gusta como la contaste vos'. Cuando vi la historia de mi banda, vi que era súper sincero lo que estaba contando. Solamente podés contar una historia de ese lugar habiéndote metido en ella. Lo que hizo fue vivir la historia con nosotros y contarla a través de su ojo; una historia que ya nos pertenecía a nosotros", rescata con emoción. Sus palabras están más relacionadas con el documental ("Normalmente anormal", 2009), pero bien pueden aplicar a los cinco años que le siguieron a eso y a lo que se ve en este nuevo trabajo, que incluye un backstage de los shows del Luna y un resumen de la gira ‘Piel y Hueso' de la mano de Manolo, primer baterista de LVP y actual técnico. "Durante la gira tuvo un estrellato creciente debido a una canción en particular, que no tenían quién la cantara en la gira y al Cebolla se le ocurrió la pésima idea de decirle a Manolo que cantara. Eso se convirtió en una bola de nieve que tuvo su batacazo final en el propio Luna Park, donde tiene su momento", agrega Ferrando entre risas.

La virtud del realizador fue entonces acompañar a la banda desde distintos roles (sea filmando o como VJ), interiorizarse en su funcionamiento y mimetizarse con ellos. Y después de lo efectivo que les resultó el primer DVD a todos, se pusieron como proyecto hacer uno nuevo, pero que a diferencia del anterior registrara el show en vivo. Pero había un obvio problema. "Cuando filmás a una banda, la cámara te intimida. Y si vos tocás 100 veces y a la 101 te rodean de cámaras, no vas a ser lo mismo ni a dar lo mismo. Es un trabajo que involucra a muchas personas; un trabajo invisible, psicológico, de ir metiendo las cámaras de a poco, de no meterlas muy cerca. Y todo eso no lo podríamos hacer si no nos conociéramos como nos conocemos. Lo que tiene ser una familia es que muchas veces no tenés que hablar las cosas: las cosas se hablan sin hablar, se hablan por entender al otro", resalta Agustín.

A su explicación técnica y emocional, el Cebolla aporta: "Cuando estás en el escenario cantando una canción, interpretándola, tratando de convencerte y de transmitir a la gente, si tenés un flaco cualquiera que se te arrima con una cámara lo odiás con toda tu alma. A mí me suele suceder en festivales, y siempre pido que no se acerquen mucho. Cuando vos sentís que ese personaje es alguien que te pertenece, que pertenece a la historia que vos estás generando, esa cámara no existe, es un amigo que se acerca".

Diciéndome dónde hay que ir

Una vez que decidieron, todos juntos, animarse a registrar un show en vivo, eligieron las tres fechas de agosto de 2013 en el Luna Park como escenario ideal. "Ensayamos meses y meses para ese show. Era la primera vez que ensayábamos y pensábamos 100 por ciento en que eso iba a estar registrado. Eso nos dio una soltura, porque si vas semi seguro, cuando sabés que hay 25 cámaras, una grúa, que van a ser tres días, que va quedar para toda la vida, te logra desconcentrar la ambición del proyecto. Fueron muchos meses; lo hicimos muy natural, muy lindo. Estuvo re pensado pero fue muy natural a la vez, y el Luna Park era un lugar que se prestaba al proyecto", considera el Cebolla.

El cantante de La Vela reconoce que cuando decidieron que iban a hacer el registro en el mítico Luna, pensaron que a alguien de este lado del Río podría molestarles, porque "siempre alguien le encuentra un bemol a la historia". "Pero nosotros precisábamos tener un registro y lo hacíamos en Berlín igual", dice Sebastián, quien recuerda que para el documental anterior se usó parte de un show de Ferro y parte de uno en el Teatro de Verano. "Nosotros tenemos ese pequeño micro celo con Argentina, y con Brasil también. Pero cuando la gente lo vea e interprete como se desarrolló la historia, esos pequeños prejuicios que pueden llegar a haber -tengo mis dudas de que los haya- van a borrarse enseguida".

"Yo soy uruguayo y estoy orgullosísimo de ser uruguayo, y todos saben que somos uruguayos", dice el Cebolla haciendo énfasis en la "y", y aclarando que ni se pone la camiseta albiceleste ni le dice "mi país" al país de al lado. "La gente nos canta ‘La Vela Puerca, Argentina y Uruguay', y es un mimo que nosotros recontra valoramos y queremos, y nos encanta que nos hagan parte de los lugares que visitamos, como cuando vamos a Alemania, a España, al País Vasco. Vamos a un montón de lugares, y si la gente te adopta es porque hiciste algo bien y no porque ellos tienen un sentido de pertenencia de decir: ‘Vos sos mío'. Siempre existió eso de que lo bueno uruguayo es rioplatense y lo malo es uruguayo, pero a mí no me importa eso, yo miro más allá. Trato de cantar canciones, aportar un granito de arena a la cultura, y espero que nadie se sienta celoso porque esto es una banda que es para todos", recalca.

Agustín Ferrando y el Cebolla Cebreiro. Foto: Juan Manuel López | Montevideo Portal

Agustín aprovecha para considerar que estuvieron "muy bien" en elegir ese show. "Tenemos el plato a punto y hay que comer ahora, y fuimos a comer y fue en el Luna Park. Creo que cualquier persona que vea el show se va a dar cuenta por qué fue elegido este momento y este lugar; cualquiera que lo vea se va a dar cuenta que son ellos, ahí, en la banda. No les cambia la nacionalidad, la ropa, la cara; son ellos, estén donde estén", afirma.

Con todo este camino de ensayos y esfuerzo, cree que se generó "una historia muy buena" que fue puesta en manos de Ferrando, quien ya había visto incansables veces shows en vivo de su banda de amigos. Por eso no hubo indicaciones que dar, más que una clara: "Tú, tu trabajo; nosotros el nuestro. Yo te conozco, vos me conocés y sabés qué es lo que podés mostrar".

Una vez que el material salió de las cámaras, pasó por la computadora y fue siendo procesado, Agustín comenzó a armar un documento desde su óptica, y Coli, el guitarrista Carlos Quijano, fue quien ofició de intermediario con los demás, mostrándoles el proyecto, recibiendo las devoluciones y trasladándoselas al responsable de todo. Cuando el producto estuvo terminado y los dejó conformes, decidieron dar un paso más hacia adelante y poner el material en la página web, para que quien prefiera pueda bajarlo desde allí (el que compre el DVD tendrá un código para descargarlo gratuitamente, y aquel que opte solo por la descarga pagará un precio mínimo).

"Lo que tiene de increíble esto es que ellos están dando este paso sin tener referencia, sin tener a quién preguntarle. Es una prueba, un experimento más de estos que tanto les gusta hacer, que partió de ‘¿cómo hacemos para que a la gente le llegue esto en lo que estamos trabajando?'. Porque pasa por un embudo y a la gente le está llegando distorsionado de cierto modo. Me parece heroico, arriesgado y digno de destacar este costado digital", resalta Agustín, quien recuerda que el DVD, también online, se podrá descargar a partir del 25 de julio, en el link www.velapuerca.com/unoparatodos.

Con este nuevo hijo esperando con ansias para salir a la calle, La Vela Puerca se va a Buenos Aires a grabar un nuevo disco de estudio, el séptimo contando el "Pasaje Salvo". "Forma tiene, nombre creemos que también, pero eso lo confirmás cuando las canciones están grabadas y te van contando cosas", dice. Piensan estar 20 días trabajando en este material en la vecina capital, un período corto considerando los cuatro meses que les demandó el "Piel y Hueso", y esperan que la idea sea clara: "Va más al grano en lo que es la canción. Canciones directas, cortas, que tienen la intención de dejarte con las ganas". La idea es que salga antes de fin de año, y aunque esperan que pase en noviembre, si sale el 30 de diciembre "ya estamos contentos", dice el Cebolla.

La hermandad que transmiten Ferrando y Cebreiro, y que es reflejo de la relación que los une a todos, se desprende en cada cosa que dicen, en cada flor que uno le tira al otro y que se traduce en el objetivo de este proyecto. "No estamos trabajando para que el que vea el DVD diga: ‘Ay, qué bien el trabajo de cámara, qué bien el retoque de color'. Si alguien hace esos comentarios es que fallamos. Lo que tiene que pasar es que alguien diga: ‘Bo, la Vela, la puta madre. Vamo arriba'. Si pasa eso es que el trabajo de todos los que armamos este gran puzzle funcionó, porque no se está notando el trabajo de nadie", dice Agustín. Así funciona la gran familia de La Vela.

Montevideo Portal | Belén Fourment