En octubre de 2010, la revista W publicó una producción fotográfica de la modelo, conductora, actriz y celebridad Kim Kardashian, que hizo enojar a la morocha. En aquella ocasión, confesó "sentirse engañada" por la publicación, que le había prometido unas imágenes recatadas, y, sin embargo, salió "más desnuda que en Playboy".
"Los editores me prometieron que yo aparecería cubierta con material gráfico, y se pueden ver mis pezones", dijo, y amenazó: "he aprendido definitivamente la lección: nunca me volveré a quitar la ropa, aunque sea para Vogue".
Por suerte, con el paso de los meses cambió de opinión, y, en declaraciones que publica la revista US Magazine, dice que "ama esas fotos". "Viéndolas de nuevo, amo las fotos. La revista W es un ícono, estoy feliz de haber hecho la sesión y feliz de las fotos", dijo, y muchos respiramos aliviados.